martes, 23 de diciembre de 2008

Jueces unidos jamás serán vencidos

Está claro que para poder emitir opiniones y juicios de valor sobre muchas de las cosas que acontecen en este mundo nuestro, (que hemos construido tan complicádamente, dicho sea de paso), hay que tener una cierta base de conocimiento. Más si cabe, si nos internamos en el vasto, profundo y árido mundo de las leyes y la judicatura. Es muy complicado sin ser hombre de leyes el poder interpretar una ley, un fallo o un mandato judicial, porque la redacción de las leyes en sí mismas ya está basada en una serie de conceptos que no suelen dominar, ni siquiera conocer las gentes de a pié (sobre todo porque no tienen por qué, que para ello ya están los que estudian leyes). Es por ello que no puedo entrar a valorar ni de lejos si la reciente ratificación de la condena al juez Tirado por el CGPJ, se ajusta al derecho y a la ley vigente. Por si no caen ustedes en la cuenta, este juez es el del tristemente famoso caso de la niña asesinada por un violador, sobre el cual pesaba una condena no ejecutada. Ahora bien, lo que sí que puedo hacer, es detallar algunas cosas que personalmente me parecen cuanto menos aberrantes. Es de sentido común, que dentro de cualquier ámbito laboral, un trabajador ha de ser responsable de la labor que tiene encomendada. Y también es de sentido común que cuanto más alto sea el cargo desempeñado por un trabajador, más grande es la responsabilidad que dicho cargo conlleva (y por eso se le paga considerablemente mejor que a otros trabajadores que tienen tareas con mucha menos responsabilidad). Si aplicamos esto en el ámbito judicial, ¿cuales son las tareas y responsabilidades de un juez?, entre otras muchas creo que están el juzgar los casos que se le presenten a juicio, y el hacer que se cumplan las penas impuestas. ¿Y qué ha sucedido en este aciago caso?, que un reo de la justicia que ha sido juzgado y condenado a prisión se ha pasado dos largos años en la calle, con el agravante de que sus antecedentes eran por casos de índole sexual (se sabe de sobra que suelen ser altamente reincidentes) y que además en ese periodo incluso fue imputado por otros delitos también de índole sexual. Y como colofón a este tremendo desaguisado, este reo termina secuestrando, violando y asesinando a una niña. ¿Quién es el responsable de no haber metido a ese hombre en la cárcel cuando se debía?, supongo que será el juez y no el celador de la Giralda de Sevilla ¿no creen?. Obviamente de esa responsabilidad no le exime nadie, ni el CGPJ que le está condenando por ello. Ahora bien, la magnitud tan enorme del error, agravada por el terrible suceso en que desembocó,  no puede saldarse con una multa de 1500 euros y sin tan siquiera una suspensión temporal de la actividad de ese juez. Yo les pregunto señores del CGPJ ¿qué tiene que pasar para tachar de gravísima una falta cometida por un juez?, ¿no les parece suficientemente grave que un individuo condenado por un juez se pase dos años en la calle sin que nadie lo encierre, cometa en ese lapso de tiempo otros delitos, sin que nadie se de cuenta de que debería estar encerrado, y termine violando y asesinando a una pobre niña? Y si con todo me siguen ustedes asegurando que su decisión se ajusta al marco legal vigente, y que con la ley en la mano no pueden condenar con mayor fuerza el error cometido, yo les digo, señores del CGPJ: métanse esa ley por donde les quepa, y redacten otra que no atente contra el sentido común, que aunque muchas veces sea el menos común de los sentidos, siempre es el que mejor juzga las cosas. Ah, y no pongan el grito en el cielo cuando se les acuse de corporativismo, porque sin la ley en la mano puedo decirles sin ningún tipo de duda que su decisión apesta a ello.

Crisis ¿para quién?

A estas alturas la palabra crisis debe de ser la más pronunciada de la década, y motivos no faltan para ello. Lo que sucede es que si uno se pone a examinar las cosas con un poco de detalle, a poco que profundice encuentra cosas que obligan a malhumorarse se miren como se miren. Resulta que los gobiernos están insuflando dinero y más dinero a los bancos para salvar el sistema financiero, para que se recupere la liquidez y se reactive el círculo económico con el tránsito de dinero.  Eso sí, los gobiernos deberían haber puesto un localizador de GPS a todo ese montón de millones, porque a día de hoy nadie sabe donde están, los tendrán los bancos, no lo dudo, pero lo que es circular, circulan bien poco, y si el dinero no circula tanto las empresas como los currantes de a pie se resienten. ¿Quién es el guapo de cara que se atreve a ir a un banco a solicitar una hipoteca?, si poco más y te piden tu alma en prenda de la deuda. ¿Cuantas empresas están presentando suspensión de pagos, o están acogiéndose a expedientes de regulación de empleo?, muchas por desgracia, porque al final eso significa gente a la calle o sea pérdida de puestos de trabajo. Eso sí en estos tiempos de crisis galopante aún quedan islas de bienestar flagrante y enojante diría yo. Leo en la prensa de hoy que un conocido club de fútbol de este país, el Deportivo de la Coruña, celebra hoy su asamblea ordinaria y presenta sus cuentas. ¿Saben ustedes a cuanto asciende su deuda? a 160 millones de euros, yo les ahorro el engorroso cálculo en antiguas pesetas: alrededor de 26.000 millones de pesetas, bonita cifra ¿no?, de aquí el adjetivo flagrante antes utilizado. Lo de enojante viene a cuento de que una parte importante de esa deuda (en torno a 8500 millones de pesetas), la tiene con ese ente llamado Hacienda, que en los anuncios dice que somos todos, pero se olvida de remarcar que no a todos nos trata por igual. ¿Piensan ustedes que a cualquier pequeña o mediana empresa, iba a permitírsele acumular deudas hasta llegar a ese desorbitado importe? vamos, a buen seguro antes de llegar a la cuarta parte de esta cantidad dicha empresa estaría ya embargada por los cuatro puntos cardinales.
Pero claro, esto no es una empresa, es un club de fútbol, y lo que es aún peor, no es el único en esta situación, vayan ustedes a las páginas deportivas de cualquier diario cuando publiquen los lunes los resultados y las clasificaciones y empiecen a contar equipos de primera y segunda división, (hoy me siento magnánimo y no voy a mentar a la segunda división B), y luego multipliquen ese número por unos cuantos miles de millones que deben cada uno de ellos, ¿qué cifra obtienen?, les aconsejo hacer las cuentas en euros, porque si las hacen en pesetas puede que a la hora de mostrar el resultado final su calculadora les diga que ese número se sale de su pantalla. Y una cosa les ruego, una vez obtenido ese número, no se les ocurra ni por asomo hacer cábalas del montón de cosas en que se podría invertir ese dinero, en serio, ya la cosa está bastante mal como para agarrarse una depresión de caballo.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Esclavismo en el Siglo XXI

Periódicamente aparecen en diferentes medios de comunicación estudios de índole social sobre la evolución de nuestro país. De entre las conclusiones de esos estudios suelen aparecer frecuentemente cosas como que hay una tendencia de la sociedad actual española a la "vagancia", o visto de otro modo a la "exigencia" en cuanto a la hora de acceder a un puesto de trabajo. A menudo se tilda a la juventud (pues es sobre ella sobre la que versan la mayor parte de estos estudios), de acomodada, se dice que los jóvenes de hoy en día son más exigentes a la hora de aceptar puestos de trabajo, sobre todo en cuanto a las condiciones de remuneración de los mismos y a la relación de esta remuneración con las horas de trabajo a desempeñar y las condiciones generales del mismo. Vaya por delante que estoy en parte de acuerdo con estas afirmaciones, si bien discrepo totalmente en que se generalicen tantísimo. Creo que esta "acomodación" de los jóvenes surge porque hay un sustento familiar que les permite hacerlo, es decir, si no están trabajando, su subsistencia básica (vivienda y comida principalmente) está asegurada por sus progenitores. Evidentemente si no fuera así otro gallo cantaría y a buen seguro esos mismos jóvenes tendrían que aceptar esos puestos de trabajo que ahora desechan.
Lo que más me molesta de esto es que la cosa se queda ahí, estos sesudos sociólogos que efectúan esos estudios no siguen más allá, y creo que no lo hacen sencillamente porque no les interesa hacerlo, porque entonces parte de sus impresionantes argumentaciones sobre tendencias psicosociales, evoluciones y demás, quedarían en meras zarandajas si no inventadas si maquilladas convenientemente en favor del autor de las mismas. Si estos sesudos pensadores investigaran un poco más tal vez se darían de bruces con noticias como la que he leído este fin de semana en la prensa. Versaba acerca de la realidad de la pesca en Galicia y hablaba del crecimiento imparable del colectivo indonesio entre los marineros de los buques gallegos, gente trabajadora por demás y con muy poca conflictividad porque prácticamente no se quejan por nada. Se comentaba también que se estaba empezando a dar el caso de que muchos armadores exigían tener en sus barcos un determinado porcentaje de marineros indonesios, aunque de momento los puestos de responsabilidad los seguían teniendo marineros más experimentados y de la tierra. ¿Y saben ustedes donde está la clave del asunto?, es muy sencillo y no necesita explicación ninguna, el artículo era meridianamente claro al respecto, los marineros indonesios llegaban a cobrar hasta la tercera parte que cualquier marinero gallego, por hacer el mismo trabajo claro. Y aquí es donde yo quisiera ver a tanto sesudo sociólogo analizando la situación. Los trabajadores autóctonos que no están dispuestos a hacer ese trabajo por la tercera parte del salario habitual, ¿son unos vagos, acomodados, exigentes y caprichosos?. Va a ser que no. Va a ser que los que contratan a esa gente por esa miseria son unos explotadores (por no usar términos de otra época como "tratantes de esclavos", que a veces dudo si sería conveniente rescatar en muchos casos). ¿Donde está la línea que separa lo digno de lo indigno?, ¿el salario justo del injusto?, ¿el trabajo de la esclavitud?.
Y este mismo ejemplo se puede extrapolar a otras muchas áreas que no son la pesca, ¿que sucede si no en los invernaderos del sur de España?, ¿como está el gremio de la hostelería, donde cada vez más y más los que están detrás de la barra son inmigrantes? ¿cuanto les pagan por horas y horas de trabajo?
Y no digamos ya si nos ponemos a investigar a las grandes firmas comerciales y a hacer un mapa de donde tienen ubicados sus grandes centros de producción y sus grandes fábricas de productos. ¿A nadie le pillará de sorpresa que en un porcentaje altísimo estén en países del tercer mundo no?
Y así estamos, entrando casi en el 2009, con barcos que al partirse en dos no dejan un reguero de cadáveres de africanos en el fondo del mar, sino litros y litros de fuel contaminante, pero sigue habiendo desalmados  que se aprovechan del estado de necesidad de otros seres humanos para obtener un beneficio propio desmesurado. Actúan de otra forma, como corresponde a los tiempos, pero en el fondo siguen siendo simple y llanamente tratantes de esclavos.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Un cuento de bancos

Los bancos están de moda, la crisis los ha puesto a desfilar día tras día en la pasarela de la actualidad y hasta en el rincón más recóndito de nuestro país, el menos informado de los mortales se sabe de memoria la dichosa frase "hay que inyectar liquidez a los bancos para que recuperen la confianza", que se traduce hablando en plata en que "papá" estado les dé una suculenta asignación de euros a los "nenes banco".
Y sin querer hacer demagogia barata voy a contar una pequeña historia de bancos, que nada tiene que ver con la crisis, pero que tal vez pueda añadir algún calificativo a los mismos, aparte de ese que acabamos recientemente de descubrir y que es "desconfiados".
Sucedió hace un tiempo, ni mucho ni poco, que el señor Ciudadano decidió dedicar una mañana a resolver unos urgentes asuntos bancarios. Así que ni corto ni perezoso se dirigió bien temprano a una entidad bancaria, con la primera misión de abonar el impuesto sobre bienes inmuebles que estaba a punto de vencer. Tras cerciorarse que la citada entidad era una de las que figuraban como entidades colaboradoras en el impreso para el pago que le había sido remitido, entró en la sucursal que encontró más cercana a su domicilio y se dirigió a la caja, donde lo recibió amablemente una empleada de mediana edad. El señor Ciudadano comunicó a la empleada que venía a abonar un impuesto que adeudaba, al tiempo que le entregó la carta de pago del impuesto. La empleada tras un rápido vistazo le informó que esos pagos debían hacerse a través de la cuenta bancaria y preguntó al señor Ciudadano si tenía cuenta bancaria en la entidad. Este, sorprendido le respondió que no tenía ninguna cuenta abierta en esa entidad, pero que no era necesario tenerla puesto que al ser una entidad colaboradora tal y como figuraba en la carta de pago, el pago podía hacerse por caja. La empleada rápidamente le contestó que tenía razón, pero que era norma de la entidad el que los pagos se efectuaran del 10 al 20 de cada mes (siendo el día de los hechos el 24). El señor Ciudadano comenzó a enfadarse, puesto que por una casualidad enorme (dado que no solía hacerlo) había leído la letra pequeña de la carta de pago, donde decía expresamente que la entidad colaboradora no podía imponer ninguna restricción al pago, siempre que este se efectuara en horas en las que la oficina de la entidad estuviera abierta al público. No obstante intentó no mostrar dicho enfado y en tono amable le comentó a la empleada la existencia de esa clausula en la carta de pago, y le entregó la carta para que ella misma lo comprobara. Una vez leída la clausula la empleada se dirigió al señor Ciudadano diciendo que esa clausula estaba muy bien pero que las normas de la entidad eran diferentes. Momento en que el señor Ciudadano no aguantó más y la interrumpió diciéndole con un tono algo más elevado del normal, que si la entidad firmaba un acuerdo de colaboración con unas determinadas normas, debía atenerse a las normas de ese acuerdo por encima de sus propias normas. La empleada se calló, tomó el documento y comenzó a teclear en su terminal al tiempo que decía que no era común hacerlo pero que por esta vez le iba a tramitar el pago aunque contraviniera las normas de la entidad. El señor Ciudadano abrió la boca para contestar pero en el último momento se mordió la lengua y prefirió dejar las cosas como estaban ya que finalmente el pago había podido ser efectuado.
Tras este "logro" el señor Ciudadano, con el ánimo más encrespado que al inicio de la mañana se dirigió a otra entidad bancaria diferente, su intención era la de hacer efectivo un cheque nominal que le había proporcionado su anterior empresa a modo de liquidación. Una vez llegó a la correspondiente sucursal, entró en ella y acudió a la ventanilla donde entregó el cheque al empleado de turno para que lo hiciera efectivo. Tras un vistazo, el empleado comprobó un número y le comentó al señor Ciudadano que para hacer efectivo el cheque debía de abonar la cantidad de 1.80 euros. La sorpresa del señor Ciudadano fue mayúscula, pero aún quedaba una sorpresa mayor, pues cuando inquirió al empleado los motivos de ese coste, este le comentó que el cheque había sido expedido por otra oficina de la entidad, y por eso había que abonar ese coste. El señor Ciudadano que no daba crédito a lo que estaba oyendo le comentó que dado que la empresa emisora tenía su sede central en Madrid, posiblemente ese cheque estaba expedido allí (cosa que confirmó el empleado del banco), y que entonces si no quería pagar ese importe, ¿qué debía hacer?, ¿acudir a la oficina de Madrid que emitió el cheque?. La respuesta del empleado no dejó lugar a dudas: "sí". El señor Ciudadano montó en cólera y pidió el cheque al empleado y le dijo que ya lo haría efectivo en otro momento. Salió de la entidad y llamó por teléfono a su antigua empresa comentando lo sucedido. Después de unos minutos de escuchar frases como: "eso es cosa de los bancos", "nunca nos había pasado", "no es cosa nuestra sino del banco", espetó a su interlocutora un lacónico "¿teniendo oficinas en media españa nunca os había pasado esto con ninguna liquidación? pues ahora ya sabéis lo que pasa para las próximas" y colgó el teléfono. Acto seguido entró de nuevo a la oficina bancaria para hacer efectivo el cheque y perder de su propio bolsillo el euro con ochenta céntimos que esos ladrones llamados banqueros roban a cada uno de los ciudadanos de a pie que tienen que hacer efectivos cheques en oficinas diferentes a la emisora (o sea el 99% de los casos).

NOTA: ante el comentario acerca de la existencia de entidades que no obligan a abonar una tasa por hacer efectivo un cheque de otra oficina (en este caso BBVA), quiero hacer público que la entidad que exigió dicha tasa que no es otra que Caja Madrid. (entidad con la que en su día un servidor también tuvo problemas porque dejaron de enviarme los extractos a mi domicilio, y a pesar de mis reiteradas peticiones de que reanudaran los envíos, hicieron oídos sordos)

lunes, 3 de noviembre de 2008

Crisis, deporte y fútbol

A veces la vida tiene estas cosas y lo que en condiciones normales son temas que siguen vías paralelas sin acercase siquiera, a veces por esos vaivenes del destino se cruzan en un mismo punto. Y suelen ser estas glorietas de la vida las que más dan que pensar, si uno se para un poco a mirarlas con detenimiento. El otro día saltó la noticia a los medios de comunicación: una de las atletas españolas más laureadas de la actualidad (con medallas en muchas competiciones internacionales, y sin ir mas lejos, quinta en las olimpiadas de Pekin) se quedaba sin equipo, al desaparecer aquel en el que militaba. La polémica se avivó porque dicho equipo era más o menos una sección "oficiosa" del R.C.D.Espanyol de fútbol, pero eso es algo intrascendente para lo que quiero comentar. La crisis afecta a todo y a todos eso es obvio, y seguro que algunos otros clubes siguen esta triste senda de la desaparición. Más triste aún es que una atleta de esta calidad y de este nivel, cobre tan solo doce mil euros de su club y sea con ese dinero y con las becas ADO con lo que tenga que vivir. Y alguno podrá decirme que entre la beca y esos doce mil euros tampoco es tan mal sueldo. Y yo hasta podría darle la razón a ese alguien, si no me topara de bruces con la siguiente noticia que en estos días también he leído acerca de la deuda que arrastra otro equipo de fútbol, el R.C Celta de Vigo en este caso, y que es de unos 80 millones de euros. Pero no acaba ahí la cosa, lo más triste del caso es de de esos millones, en concreto 30 se los adeuda al Ministerio de Hacienda y a la Seguridad Social. Conviertan a pesetas la cifra y se encontrarán con la redonda suma de 5 mil millones de antiguas pesetas.
Y claro, aquí es donde uno puede empezar a sulfurarse, a mosquearse y sabe dios cuantas cosas más, porque, piensen ustedes cuantas cosas se podrían hacer con esos 30 millones de euros. Dedicados simplemente al deporte se podrían salvar decenas y decenas de clubes y con ellos a sus atletas, jugadores etc. Y hagan cuentas, porque esta es la deuda de UNO SOLO de los clubes de fútbol de primera y segunda división. Si juntamos lo que entre todos ellos deben a Hacienda y a la Seguridad Social, más de uno se iría directo al estadio de fútbol más cercano con un par de cócteles molotov.
Todo esto sin entrar en el enorme agravio comparativo que suponen estos casos. Pongo un ejemplo muy simple: recientemente Hacienda me ha reclamado un pago debido a un impuesto mal liquidado de una compra inmobiliaria realizada el año pasado. Nada que objetar, la reclamación era justa y como tal he abonado el importe. Mil euros. Esa es la cifra que me han reclamado. Si la comparamos con los 30 millones de euros, tenemos un barco de papel contra el Titanic. Y que no se me entienda mal, yo no quiero que se deje de reclamar mi deuda, lo que quiero es que se la reclamen a todo el mundo. Que se terminen de una vez las bulas que al parecer siguen existiendo para ciertas empresas y ciertas asociaciones deportivas (clubes de fútbol hablando en plata). A diario leemos en todos lados que se necesita dinero para la sanidad y para muchas cosas más, en cambio nadie parece reclamar esas deudas millonarias a esas entidades (las cuales encima pagan sueldos astronómicos a muchos de sus empleados). Y eso señores, escuece y mucho, al menos a mí.

jueves, 30 de octubre de 2008

Humanos cotidianos

Me levanto como cada día, me aseo, me visto, desayuno y a la carretera camino del trabajo. El tráfico es intenso, estoy en un punto habitual de atasco, se juntan dos vías de dos carriles y justo 150 metros más adelante hay una salida hacia uno de los polígonos con más empresas de la ciudad. Los de la izquierda quieren ir a la derecha y viceversa, pero el lema "deja pasar y que te dejen pasar" no parece estar en la cabeza de ningún conductor, el lío es tremebundo. Logro pasar el punto conflictivo, callejeo por la ciudad hasta la zona donde intento aparcar (zonas en vías de extinción gracias a ese gran depredador llamado ORA). Es complicado encontrar sitio, me voy fijando en los coches aparcados, los hay que dejan hasta dos metros por delante y por detrás, qué importa que con eso estén fastidiando un sitio para otro coche, ellos ya tienen uno para el suyo, los demás que se ... fastidien. Aparco al fin. Me dirijo caminando a la oficina, me dan uno de esos periódicos gratuitos y puedo leer las declaraciones del concejal de tráfico de mi ciudad: "no pensamos que la apertura del nuevo centro comercial fuese a perturbar tanto el tráfico". Claro, es el centro comercial más grande de la comunidad autónoma, hay espacio como para cien locales y se calcula que trabajan unas dos mil personas en él, sin contar el montón de clientes que a diario pasará por allí. Está enclavado en uno de los polígonos industriales de la ciudad, que ya estaba saturado de tráfico mucho antes de que se construyera el centro comercial. Lo raro hubiera sido que algún consejero pensara que se podría agravar el problema del tráfico claro, porque normalmente esos señores se dedican a vivir, no a pensar (¿sabrán hacerlo?). En la oficina un día normal de trabajo. Eso sí, me llaman cuatro veces del 609, al final cojo la llamada, es de mi operadora de telefonía móvil, intento armarme de paciencia y ser educado, pero termino colgando la llamada dejando a mi interlocutor con la palabra en la boca, es demasiado esfuerzo tratar de entender a alguien que se supone va a informarme de algo beneficioso para mí, que en teoría habla mi idioma y al que no le pillo tres de cada cuatro palabras que me dice (tendré que hacer un cursillo de uruguayo, mexicano, argentino, peruano y venezolano a ver si con esas lo logro). Pausa para la comida, nueva lectura de la prensa. De entre las hojas del diario se escapa un folleto de propaganda, es de la Xunta de Galicia, del departamento de Sanidad, habla sobre las setas (al menos hay fotografías de setas), supongo que informa de los peligros de cogerlas etc, lo de todos los años en esta época, y digo supongo porque el susodicho folleto viene única y exclusivamente en gallego, ni rastro de castellano, tampoco es extraño, montones y montones de papeles y comunicados oficiales de la Xunta se hacen únicamente en gallego. Tendré que repasarme esa parte de la ley donde dice que en Galicia las lenguas oficiales son dos: el gallego y el castellano
Termina la jornada y de nuevo tomo el coche para regresar a casa, atasco monumental en el centro, serán las obras, o algún accidente, o que está lloviendo y hay menos visibilidad y más coches. Llego al meollo del atasco, es un cruce, los semáforos se abren pero no pueden pasar los coches, una caravana de otros automóviles está tapándoles la calle, sin ningún resquicio por el que pasar. Debajo suyo hay un enorme rectángulo rayado en amarillo. Creo recordar que esa señal indica que no se puede bajo ningún concepto parar el vehículo encima. Debo de ser el único que recuerda eso.
Llego por fin a casa. Al fin puedo ¿descansar?, no gracias, un hombrecito que levanta apenas unos palmos del suelo me regala lo mejor del día: una enorme sonrisa, y se lanza corriendo a mis brazos al verme, toca jugar a toda pastilla con ese terremoto de once meses que no para quieto un segundo. Horas después, cuando ya le hemos bañado, ha cenado, y reposa tranquilo y con los ojos medio cerrados a punto de irse a la cuna, le miro y me maravillo de su inocencia.
Luego, cuando salgo de su habitación una vez se ha quedado dormido, me paro y muchos días me hago a mi mismo una pregunta sin respuesta: ¿EN QUE PUÑETERO MOMENTO NOS VOLVEMOS TAN GILIPOLLAS LOS HUMANOS?
Tal vez alguien sepa contestarla.

martes, 21 de octubre de 2008

Huelga en la justicia

Bendito país, tenemos a los jueces de huelga encubierta y a los secretarios judiciales lo mismo, ¿ o la huelga de estos últimos no era encubierta?, bueno, tampoco importa mucho el matiz. Lo que si que importa de verdad no es siquiera la discusión sobre el derecho a la huelga, ni tampoco la discusión sobre si el gobierno interfiere con la justicia o deja de hacerlo, lo que realmente importa es el fondo de la cuestión, el cual, como suele ser habitual es extremadamente simple, y en este caso son los motivos aducidos para el citado paro (encubierto o descubierto, repito que eso es lo de menos), y que son ni más ni menos que la situación de los juzgados es insostenible, la acumulación de expedientes asfixiante y el nivel de medios para desarrollar la actividad diaria irrisorio. Y seguramente todo eso sea cierto, y por ello motivos mas que sobrados para establecer protestas y reivindicaciones y demás acciones para reclamar que se subsanen tantas deficiencias. Ahora bien, todo esto no es flor de un día, es decir, esta situación se lleva arrastrando desde hace mucho tiempo, y nunca jamás se habían convocado movilizaciones o paros para denunciar la situación. Que triste (pero a la vez elocuente) casualidad que salgan a la luz ahora todas esas cosas, para posicionarse todos a una en solidaridad con una compañera sancionada recientemente por irregularidades en su desempeño. Irregularidades que por cierto se están justificando como provocadas por toda esa falta de medios existente. Si tan grave es, repito, ¿como es que no se ha denunciado con anterioridad?
Mucha cara es lo que tienen algunos, y mucha desfachatez para cubrirse las espaldas con ese mal entendido corporativismo del que muchos por desgracia hacen gala.

viernes, 3 de octubre de 2008

Apariencia

Iba yo caminando el otro día cuando observé que un par de personas se volvían a echar una mirada de reojo a cuatro individuos que charlaban animadamente en la acera. Ciertamente su aspecto llamaba la atención, sobre todo a esas tempranas horas (serían las ocho y poco de la mañana), pues si no fuera que el día era laborable, bien parecería que estaban de boda: traje impecable perfectamente planchado, corbata firme al cuello, zapatos relucientes y cabellos repeinados. Una vez descartado lo de la boda, el pensamiento subsiguiente de la gente que se giraba disimuladamente para mirarles supongo que sería el de que su ocupación laboral debiera ser importante o cuando menos de alto caché económico a la vista de su imponente presencia. En esto un taxi se paró a su lado y los cuatro entraron un momento en el hall del hotel, y salieron pertrechados con sus portátiles bien enfundados en sus negros maletines. Confieso que no pude reprimir una sonrisa en ese momento, pues podría apostar con grandes probabilidades de ganar, a qué se dedicaban aquellos individuos. Es más, dado que mi ámbito laboral es el mundo de la informática, yo mismo me he visto a menudo en situación similar a la de ellos. Ese pensamiento me borró la sonrisa al instante. Aquellos individuos no eran directivos de alto nivel, ni "brokers" de bolsa, ni altos (ni medios ni bajos) cargos, eran simplemente cuatro "pringados mileuristas" informáticos, obligados por su empresa a vestir de punta en blanco para tener buena presencia en el cliente de turno, al que a buen seguro le cobraría una buena pasta por cada hora de trabajo suya. Y sin embargo, que triste paradoja, la gente se volvía a mirarles por la calle, con lo cual se seguiría engordando ese mito urbano, ese cliché totalmente falso, de que los informáticos ganan mucho dinero y que es una profesión muy bien remunerada. Porque a veces eso es lo más triste y lo que más duele, que estando tan mal pagados como los demás trabajadores la gente nos mire como si fuésemos los reyes del mambo y nadásemos en la opulencia. Por desgracia, nada más lejos de la realidad.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Reflexión olímpica

Nada mejor para conocer la realidad del deporte español como la opinión de alguien que lo vive desde dentro (y que además ha llevado a la selección a la final olímpica).Reproduzco íntegramente una carta publicada en el diario El Pais (http://www.elpais.com/articulo/deportes/Carta/Lissavetzky/Blanco/elpepudep/20080905elpepidep_4/Tes)
Me parece un documento directo y contundente y lo que me pregunto es, ¿cómo es posible con la cantidad enorme de periodistas españoles desplazados a Pekin, que ninguno de ellos pudiera darse cuenta de todos estos detalles? ... creo que la respuesta es bastante obvia y no deja en muy buen lugar a la prensa de este país.



Carta a Lissavetzky y Blanco por MAURITS HENDRIKS (seleccionador nacional de hockey hierba masculino)

Estimados Jaime y Alejandro:
Gracias por vuestro apoyo personal en Pekín. Os colocasteis al lado de los deportistas y los invitasteis a continuar pensando conjuntamente con vosotros en el desarrollo del deporte de élite español. Pues bien, yo acepto esta invitación encantado. De ahí esta carta.

No mencionaré los logros que obtuvimos en China. Para mí una medalla ganada tiene valor durante sólo un día. A la mañana siguiente empiezo a pensar en qué hacer para ganar la siguiente. Naturalmente hay muchas conclusiones que sacar de los últimos cuatro años. No es importante si el resultado obtenido en Pekín es bueno o malo. ¡Lo más importante es que España aún puede hacerlo mejor!

Yo soy holandés y por eso me permito realizar una pequeña comparación con Holanda, un país mucho más pequeño que España, con menos atletas en Pekín. Cuando estaba en Barajas con otros ganadores de medallas esperando en vano las maletas de Pekín, no podía evitar pensar en el equipo holandés, que en esos momentos era recogido por autocares junto al avión para ir directamente al estadio Olímpico de Amsterdam. Nadie tuvo que esperar su maleta ni pasar por un control de aduana. En el estadio había más de 10.000 aficionadas y familiares. El equipo olímpico era bienvenido en casa. Se rendía honor a ganadores de medallas, la prensa tenía la posibilidad de entrevistar a atletas y a entrenadores. Las familias podían reunirse en su propio entorno con los atletas que hacía más de un mes que no veían. Así, los atletas están felices, la prensa feliz, la familia feliz y el equipo vuelve a ser el centro de atención, por lo que también los patrocinadores están contentos. El contraste con la llegada del equipo español fue grande. Nadie nos dio la bienvenida, cada uno tuvo que buscar su maleta, entre centenares de maletas rojas. Del COE ya no se divisaba a nadie. Fue la llegada a casa más triste de los cuatro Juegos en los que participé. Indigno de atletas olímpicos. Una oportunidad perdida para que los seguidores pudieran ver a los deportistas de los que durante tantas semanas disfrutaron.

En la Villa Olímpica de Pekín, las ambiciones de España no fueron evidentes. Desde lejos podía reconocer los apartamentos de los diferentes países. Banderas de más de un metro colgadas de forma profesional, terrazas para compartir la experiencia y el espíritu olímpicos y, sobre todo, información sobre el propio país, quién juega ese día y cuáles son los resultados. No fue hasta pasados unos días que se desenrollaron cautelosamente algunas banderas personales. La iniciativa resultó insignificante al lado de nuestros vecinos: China, Francia, Corea y Australia. Nosotros estábamos con los del waterpolo en la segunda torre. Las primeras cinco plantas del edificio eran de España, los cuatro superiores, de Francia. Sin embargo, en el vestíbulo de la entrada todo era francés: la cantidad de medallas francesas, notificaciones logísticas, notas de apoyo, calendario social... Rápidamente corrió la broma de que nosotros éramos "inquilinos de los franceses".

Durante la totalidad de los Juegos hubo movimiento en la puerta de la oficina del COE, atletas y entrenadores que querían compartir éxito y dolor, que tenían preguntas o simplemente querían conversar un poco. El jefe de expedición, Cayetano Cornet, y su equipo, han hecho todo lo que podían, y más. Les debo mil gracias, pero allí apenas había un espacio para encontrarse, aparte de dos banquitos de parque que constantemente estaban ocupados. ¿Por qué no una terraza o un salón de encuentro dentro del recinto, como el que tenían tantos otros países en la Villa? Francia tenía dos terrazas, Australia tenía un salón enorme con sala de juntas, Internet, etc. El Reino Unido, otro tanto.

Durante estos años hemos construido una relación especial con los del waterpolo y con Almudena Cid, debido a que ellos también entrenan en el CAR de Sant Cugat. Bajo el lema Juntos sabemos más, a veces hablamos. Ya antes de los Juegos de Atenas yo defendía ante el CSD y el COE que se celebraran reuniones entre los entrenadores de los diferentes deportes. El deporte de élite se determina en gran medida por detalles. España es un gran país deportivo con conocimiento especializado y de alto nivel en diferentes deportes. Podemos aprender mucho los unos de los otros, debido a que no somos rivales. Hasta ahora aún no se ha dado una reunión de estas características. Hace años que se habla de un centro de conocimiento / biblioteca / instituto de investigación en Madrid. Una aspiración muy noble, pero la competencia va corriendo mientras nosotros perdemos el tiempo. No cuesta nada que los principales entrenadores se sienten juntos tres veces al año y se haga una lluvia de ideas sobre diversos temas como trabajo de fuerza, aclimatación, alimentación, entrenamiento mental, carga física, aerodinámica, análisis de vídeo, ciencia de la planificación...

No nos comportamos suficientemente como un equipo. A pesar de la magnífica ropa Li-Ning de Pekín, hay pocas cosas que compartimos. Un equipo no surge por sí mismo y, menos aún, si se arranca tarde. Mis jugadores tuvieron que ir a la sede del COE a la una de la noche, antes de la salida a Pekín, para completar la reserva de ropa. Para luchar juntos por las medallas al menos tenemos que conocernos unos a otros. Es importante conocer los motivos recíprocos. Con el equipo de hockey íbamos a por el oro, algunos atletas iban sólo a participar y estaban más ocupados haciendo fotos y pidiendo autógrafos. A lo mejor se comportarían diferente si escucharan de los aspirantes a medallas que eso es molesto. ¿Cuál es nuestra meta? ¿Queremos todos lo mismo? El único momento en el que se unificó el equipo español fue cuando nos visitó la Reina en la Villa.

Durante cuatro años, mi equipo y mi federación han tenido la posibilidad de prepararse muy bien para Pekín gracias al apoyo del CSD. No tengo quejas al respecto. Fue un verano magnífico para el deporte español. Fue el resultado de años de duro trabajo, de un presupuesto serio para el deporte de élite y del plan ADO. Pero lo podemos hacer mucho mejor. Hubo demasiadas medallas de madera, demasiado bronce que podría ser plata y demasiada plata que pudo ser oro. CSD y COE, unid fuerzas. La preparación para Londres empieza hoy.

España, lo puedes hacer mucho mejor.

Maurits Hendriks es seleccionador del equipo masculino de hockey hierba, plata en Pekín.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Accidente aéreo

He perdido la cuenta de los días que han pasado desde que en el aeropuerto de Barajas se estrelló el dichoso avión de Spanair. Y no me importa, porque estoy hasta las narices del dichoso accidente. Puede sonar un poco brusco, pero es la realidad que debemos agradecer a los medios de comunicación que nos rodean y que más que informarnos la mayoría de las veces nos ahogan, nos hastían y hasta nos avergüenzan. Porque vergüenza es lo que siento cuando veo a algún enviado especial en un tanatorio preguntándole cosas a alguien que acaba de perder a un ser querido, vergüenza siento leyendo páginas y páginas de periódicos llenas de artículos ñoños sobre las víctimas del accidente, contando sus vidas y las de sus familias. Es muy triste lo sucedido, todos lo sentimos, pero ¿tenemos por ello que elevar a la categoría de héroes a estos muertos?, ¿y los veinte o treinta que se matan cada fin de semana en la carretera?, ¿y los que mueren en accidentes laborales?. Claro que esos no son tan noticia como este accidente, y generan menos morbo y por tanto menos expectación y por tanto menos audiencia, que en el fondo es lo único que buscan estos pseudo-periodistas sin escrúpulos que manejan los medios de comunicación. Y ya no vergüenza sino asco, me da el ver como retuercen y exprimen día tras día los hechos, para encontrar fallos de seguridad, abusos laborales etc y justificar así el accidente. Da lo mismo que en treinta años sólo tengamos en este país dos o tres accidentes de avión de entre los miles de vuelos diarios que surcan nuestros cielos. Eso no importa, porque la gente (por no llamarlos otra cosa más animal) traga con todo y no se para a pensar sobre las cosas, y ahora cada vez que se enciende una bombilla en un avión a todo el mundo le entra el pánico y quiere bajarse para poner a caer de un burro a la compañía, a los mecánicos y a los pilotos, por caraduras, imprudentes etc. Debe de ser que cuando un avión se cae la tripulación no muere, y por eso les da igual la seguridad del aparato y son capaces de despegar de cualquier manera. Pero claro, esto la gente no se para a pensarlo, porque la gente hace mucho que no conjuga ese verbo todo lo que debería, para desgracia del género humano.

viernes, 29 de agosto de 2008

Adiós olimpiada

Se terminó la olimpiada. Durante quince días hemos estado teletransportados al planeta Deporte, hemos podido asistir a combates de esgrima, de judo, de lucha, a competiciones de tiro al plato, de saltos de trampolín, a triatlón y un sinfín más de variedades deportivas no habituales en las retransmisiones televisivas, ni en la prensa deportiva, ni en las ondas radiofónicas. Hemos asistido de nuevo como cada cuatro años a las quinielas de las medallas y a los "sesudos" analisis post-olímpicos, donde básicamente se critíca a algunos deportistas (los que no han obtenido medalla o actuaciones destacadas) y se ensalza a otros (los que han obtenido medalla)y se habla como siempre de crisis en determinados deportes. Y colorín colorado. Punto final. Con esos pormenorizados análisis de los grandes entendidos de este país en materia deportiva se acaba todo. Han cumplido su cometido al parecer y si te he visto no me acuerdo. Abandonamos el planeta Deporte y volvemos al planeta Fútbol, hasta dentro de cuatro años, en los cuales se repetirá el proceso, y volveremos a estar en crisis de nuevo, alarmante a buen seguro, pero volverá a suceder lo mismo: se termina la olimpiada y todos los deportes minoritarios pasan al olvido, dejan de existir, nadie se acuerda de ellos. Tan solo los deportistas de esas disciplinas, los cuales continuarán entrenando y compitiendo para dentro de cuatro años en Londres intentar alcanzar la medalla, sabiendo que si no lo consiguen, los sabios de turno se pasarán por el arco del triunfo sus cuatro años de sacrificio, dedicación y esfuerzo, y dirán que son unos inútiles que no merecen ni estar en una olimpiada (ignorando que nadie va a una olimpiada porque sí, todos tienen que clasificarse para ello), y que españa está en crisis deportiva. Eterna crisis vaticino, si no se cambian muchas cosas en la educación deportiva de este país nuestro tan peculiar.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Por fin Pekín !!

Como todo el mundo sabe más que de sobra (y el que no lo sepa tal vez sea sordo y ciego porque el bombardeo de los medios de comunicación es constante y salvaje), en dos días comienzan las Olimpiadas de Pekín. Ya se sabe, las olimpiadas de la polución, de los no derechos humanos etc. De tanto como repiten incesantemente los medios de comunicación estas cosas llegan a conseguir el efecto contrario al deseable, y es que la gente está ya hasta las narices de la polución de Pekín, de las bofetadas que les dan a los chinos que no van por la línea que les pinta su gobierno, del Tíbet, de las ONG, de la ONU, de los derechos humanos, y de muchísimo más, con lo cual al final, es como el sonido de la lluvia en el suelo: de tanto escucharlo se llega a asimilarlo y no produce emoción ninguna. Otra de las costumbres adquiridas a lo largo de los años, alentadas por los "periodistas" (pongo unas enormes comillas porque el 80% de los que se llaman así no lo son ni de lejos) es la de las famosas predicciones de medallas, que cuantas vamos a ganar, que cuantas posibilidades tenemos de medalla, que quienes son los más favoritos de los nuestros para conseguirla etc. Que pesadez, ¿no es cierto?, ¿eso es lo único que les importa a estos doctos periodistas deportivos de nuestro país?. Pues sí, tristemente es así la realidad, ellos cuentan el numero de medallas, le hacen cuatro operaciones aritméticas, un par de comparaciones, unos cuantos porcentajes y listo, con el resultado obtenido dirán que el deporte español es una ruina, o que somos la bomba y trabajo cumplido, ya pueden volver a hablar de si la barriga del delantero centro del Tuercebotas FC ha crecido, de si la mujer del máximo goleador de la liga del Nepal es portada del Playboy, o de cualquier otra chorrada relacionada con el fútbol, que al fin y al cabo es de lo único que hablan estos señores en sus medios de comunicación durante todo el año.
Por esto mismo es por lo que titulo así este artículo, porque por fin llegan las olimpiadas, por fin tras cuatro largos años de espera vamos a tener un par de semanas en las que se podrá ver/oír/leer/hablar sobre badminton, squash, triatlón, atletismo, esgrima, waterpolo, gimnasia, y tantos otros deportes que van a pasar al primer plano en detrimento de la crónica futbolera de costumbre. Por fin el deporte va a dejar de ser sólo fútbol en este país durante estos días. Eso sí, no esperen que estos señores sepan valorar en demasía a cualquier deportista que no alcance la medalla, que no lo harán, y pobres de aquellos favoritos a medalla, incluso de oro (me vienen a la mente los nombres claros de Paquillo Fernández,Gómez Noya y David Cal) que no la alcancen, se les tachará de grandes decepciones y listo, hasta dentro de cuatro años dejarán de existir de nuevo.
Pese a todo, los amantes del deporte (incluido el fútbol como tal y no como todo ese circo que nos meten por los ojos), estamos de enhorabuena, vamos a poder disfrutar de dos semanas increíbles de deporte: por fin, por fin llega Pekin !!

viernes, 11 de julio de 2008

San Fermin

7 de julio San Fermín !!
Fiesta mundialmente conocida donde las haya, multitudinaria, internacional, increíble para muchos, odiosa para otros. Y como epicentro de la misma, los encierros. No voy a entrar en la discusión de si deberían prohibirse o no, de si hay que proteger al toro, a los mozos o a lo santos, de si hay que mantener la tradición o de si hay que eliminarla por salvaje. Cada cual tendrá su opinión y sus razones para defenderla.
Simplemente quiero comentar un detalle. Es obvio que es una fiesta muy importante y como tal, debe ser objeto de información a nivel nacional, y dado que el centro de la fiesta son los encierros pues es lógico que se informe de ellos y hasta si me apuran, que se retransmitan por televisión, como sucede actualmente.
Pero, ¿es tan lógico que día tras día el telediario de la primera cadena de la televisión pública de este país, abra sus ediciones, mostrándonos a cámara lenta todas y cada una de las cogidas que se producen en dichos encierros? ¿es normal que incluso muestren aumentadas esas imágenes, y con enormes círculos señalen el momento justo del empitonamiento, o del revolcón o de la caída o del golpe de turno?
Que lamentable espectáculo al servicio del morbo más charcutero. Nada que objetar a que salgan algunas imágenes del encierro, pero repetir a cámara lenta cada cogida es ya recrearse en el espectáculo violento, en la sangre y en el puro morbo.
Eso sí, descuiden ustedes que si en alguno de los tantos reportajes sobre las fiestas que se hacen estos días, aparece en algún parque público cualquier pareja desahogándose sexualmente sobre la hierba, en las imágenes cortarán esos fotogramas o simplemente emborronarán esa parte para que no se vea nada. Y hacen bien, por favor, hasta aquí podríamos llegar, no se puede permitir que salgan en televisión unos pechos, o dos personas haciendo el amor (o sea lo que hacemos todos), y no digamos ya un pene, que hay niños viendo la televisión !!
Eso sí, cuando los toros desgarran la carne de algún incauto que se pone por delante, esos niños deben de estar en otro sitio y no delante de la tele.

En el dentista con tu hijo

Cuando creemos que ya lo hemos visto todo siempre hay algo que nos sorprende y nos asombra aún más, tanto para bien como para mal. Una de estas cosas me sucedió hace un par de días. Acudí a la consulta del dentista para una revisión, y a llegar había bastante gente en la sala de espera, poco a poco se fue vaciando, y en esto que llegaron un padre y una hija, de unos 10-12 años (soy malísimo para calcular edades). Se sentaron allí como todo el mundo y al rato, el padre le dijo algo a la hija y salió de la sala. Poco después llamaron a la niña para ir a consulta, y seguidamente me tocó mi turno. Acabé mi revisión y cuando estaba en la recepción esperando a que me dieran una nueva cita para una limpieza, veo que sale la niña de una de las consultas y la enfermera le dice que avise a su padre y que vayan ya para la salida que ya ha terminado. La niña le responde que su padre no está y otra enfermera enseguida tercia entre ellas y le comenta a la primera que en efecto el padre ha salido y que hay que llamarle al móvil para que pase a recoger a la niña, cosa en que el caballero había quedado con la enfermera. En ese momento yo salí de la clínica y no se más de lo que sucedió después, aunque supongo que llamarían al padre al móvil y este iría a buscar a su hija. El caso es que bajaba yo por las escaleras pensando, y pensando mal (soy un malpensado recalcitrante,lo reconozco), tan mal como que lo único que me venía a la cabeza es que ese señor se había bajado al bar a tomarse algo mientras atendían a su hija en el dentista. En esta cavilación estaba cuando llego a mi coche, aparcado muy cerca de la clínica dental, y casualmente justo en la puerta de un bar, y cual no sería mi sorpresa (desagradable por cierto), cuando por la puerta abierta del bar veo al padre de la niña, metiendo monedas en una tragaperras. A veces es malo acertar con las predicciones ¿verdad?.
Y creo que no voy a entrar más a fondo en el tema, ¿que clase de padre puede dejar a su hija sola en la consulta de un dentista, para bajarse a tomarse algo al bar, o a jugar a la tragaperras?. Alguien puede decir que tampoco es un detalle tan grave. Cierto. Pero se empieza por detalles nimios y luego quien sabe como se termina. Es triste decirlo , pero muchas veces el ser humano me da asco.

viernes, 4 de julio de 2008

Nunca lo hubiera creido

Hoy, de camino al trabajo, estaba esperando, como casi todos los días, a que el semáforo se pusiera en verde para cruzar una de esas calles principales de las ciudades, de esas de tres carriles y dirección única. En esto veo un vehículo que se desvía de su carril y se acerca al vado que hay al lado del semáforo (vado perteneciente a un establecimiento hotelero). Se detiene, y del vehículo se baja el conductor, un hombre normal, de mediana edad, y sale caminando tranquilamente por la acera. Inconscientemente mi primer pensamiento fue una reflexión acerca de si sería alguien que iba a hacer una gestión ultrarrapida, o el típico cara dura que deja el coche en cualquier sitio, tarda lo que le da la gana y encima que nadie le diga nada porque el que está lleno de razón es él. Sin embargo, cual no sería mi asombro cuando veo que el individuo en cuestión se detiene en la esquina, toma uno de esos periódicos que legiones de chavales con chaleco regalan cada mañana y se vuelve al coche, arranca y se reincorpora a la circulación. Inaudito.
Es entendible que cuando vas por la acera y el chico o la chica de turno te abordan con el periódico lo tomes por no hacerles un feo, al fin y al cabo su dinerillo se ganarán con esa actividad y luego seimpre puedes depositarlo en cualquier contenedor o papelera, o incluso echarle una ojeada por encima en cualquier nueva espera semafórica. Pero detener el coche para ir voluntariamente a por un ejemplar, de verdad que nunca se me hubiera ocurrido que alguien podría hacerlo.
Todo esto me ha generado una duda bastante angustiosa, ¿habrá gente que le de credibilidad a la sarta de pseudo-noticias manipuladas y sensacionalistas que a diario vienen en esos periódicos?.
Lo confieso, me da miedo la respuesta.

martes, 24 de junio de 2008

Falta de rigor

El pasado fin de semana, durante la habitual lectura de la prensa escrita (es curioso como van cambiando los hábitos, ahora a diario me informo leyendo las ediciones digitales de los periódicos en vez de la tradicional edición de papel), encontré una serie de artículos muy interesantes sobre Asturias (concretamente en el diario EL PAIS). Eché un vistazo por encima a algunos de ellos, y en especial a aquellas partes que hablaran sobre Gijón (que por algo es mi ciudad), y cual fue mi sorpresa al leer que por las calles del barrio antiguo (Cimadevilla), se podía respirar un gran ambiente de sidrerias y restaurantes donde degustar raciones y tapas típicas de la zona, entre las cuales citaba el "pichin" y las "rabas". Reconozco que tuve que leerlo varias veces, e incluso hice un pequeño ejercicio de memoria para certificar, como gijonés que soy, que esos dos platos "típicos" de la zona, no eran más que evidentes confusiones de quien redactaba el artículo. Resulta bastante probable que el término "pichin" sea un error al querer referirse al pixin, que es como en Asturias se conoce al rape. Y en cuanto a las "rabas" decir que no es un término erróneo, puesto que así se llama a los calamares en Cantabria, y supongo que en algunos lugares más, pero no en el que nos ocupa que es Gijón, y donde toda la vida se han llamado calamares.
Errar es humano, por supuesto, pero cuando se escribe un artículo periodístico hay que tener un mínimo de rigor y contrastar la información concreta que se está transmitiendo, más aún cuando hoy en día es muy sencillo efectuar dicho contraste con el uso de los buscadores de internet. Pruébenlo, introduzcan el término "pichin" en un buscador de internet y traten de encontrar alguna referencia gastronómica asturiana, ¿complicado verdad?. Prueben con "pixin", verán la diferencia. Y ahora dense cuenta del tiempo que les ha llevado esta mínima comprobación. Pues el mismo tiempo le hubiera llevado al redactor del artículo al que me refiero, es decir, casi nada, y se hubiera evitado una metedura de pata bastante sonrojante en mi opinión, aunque también es verdad que hoy en día, en la cultura del "todo vale" casi nadie se sonroja, y el periodismo en concreto está perdiendo muchos de sus valores.

viernes, 20 de junio de 2008

Nueva Era: ya no hay piratería en lnternet

Ayer se publicó en el BOE el famoso canon digital, por lo tanto ha entrado en vigor, así que queridos internautas, a la próxima persona que oigan hablar de "piratería" refiriendose a la gente que se baja contenidos audiovisuales por internet, hagan el favor de corregirle la expresión. Desde este momento todo aquel que adquiera un reproductor de MP3, un DVD, incluso un teléfono móvil que reproduzca música, está abonando religiosamente un dinero en concepto de ese canon, por lo tanto ya está compensando a los autores de música/cine y por lo tanto, sería bastante tonto el no bajarse esos contenidos por los que ya está pagando un dinerillo, ¿no os parece?. Eso sí, a buen seguro los impulsores de este canon digital seguirán porfiando para conseguir medidas más restrictivas aún, incluyendo el corte de conexión para aquellos usuarios que se bajen contenidos "ilegales", y digo yo, si promueven esas aberrantes medidas, ¿promoverán también que en caso de aprobarlas se derogue este canon digital? en los próximos días veremos hacia donde dirigen su punto de mira.
Una pequeña reflexión personal para terminar. Por bajarme cine y música de internet no he dejado de ir al cine o comprar música en la misma medida que lo hacía antes de convertirme en un "pirata de la red", el límite lo marca el bolsillo y punto.

miércoles, 11 de junio de 2008

Piquetes "informativos"

Estamos en la era de las comunicaciones. Comunicaciones instantáneas, masivas, al alcance de todos. Internet ha revolucionado el mundo. Y de repente en los mismos medios de comunicación surge un término que cuando menos debería sonrojar a muchos: "piquete informativo"
En el siglo XXI, donde la comunicación global es un hecho, ¿todavía hay quien se atreve a hablar de piquetes informativos?. Estamos sobreinformados a diario, saturados por la enorme variedad de medios que día y noche nos aportan informaciones de todo tipo y a alguien se le ocurre acuñar términos del pasado. Y encima, cuando de todos es sabido lo irónico de dicho término y la gran hipocresía de quien lo acuña, puesto que desde siempre, esos piquetes han sido todo menos "informativos".
Basta ya de tanta hipocresía, llamemos a las cosas por su nombre. Es lamentable, triste e injustificable lo sucedido ayer y que ha dado como resultado una muerte irreparable. Pero no lo tapemos con el manto de la mentira, no miremos para otro lado, y por favor que las cosas se cuenten como son: los piquetes obligan a otros trabajadores a detener su actividad, los piquetes amenazan, los piquetes cortan carreteras y accesos a centros de trabajo, pero no informan, sólo imponen.

¿Deporte en España? JA!|

Vancouver 8 de Junio. Tres deportistas españoles se dan cita en un evento de enorme envergadura, el campeonato mundial de triatlón. Uno de ellos, Ivan Raña, ha sido ya campeón del mundo y campeón de europa, y actualmente tras sufrir diversas y graves lesiones aún pugna por regresar a la superélite (porque de la élite no se ha ido nunca) del triatlón mundial. No lo hizo mal, acabo en el puesto 19. Otro de los españoles, el madrileño Ramón Ejeda iba a no aspiraba a tanto, acabó en el puesto 64. Y el tercero en discordia, esa joven perla del deporte español que muchos ni conocen, Javier Gómez Noya, confirmó los pronósticos y se coronó campeón del mundo. Una actuación estelar, como todas las que viene haciendo esta temporada. Es el mejor y lo demostró con creces una vez más.
Lástima que nuestro país sea el que es, y sus habitantes seamos como somos, porque poca gente se habrá enterado de la hazaña de este deportista, y los que se hayan enterado, al leer la última línea de la última reseña de algún periódico, o al escuchar la atropellada frase final de algún locutor de deportes del telediario, seguro que no saben que ya ganó el campeonato de europa y la copa del mundo. Pero ustedes descuiden, que cuando se acerque la cita olímpica de Pekin, contarán como medalla segura a Gómez Noia, y pobre de él como no la gane, le lloverán los palos, dirán que no sabe competir, que le puede la presión, que no responde a las expectativas. Y se quedarán tan anchos, esos mismos que ahora no se dignan ni siquiera a escribir un artículo sobre su hazaña. Esos mismos que le niegan un trozo de portada en los diarios deportivos. Esos mismos que en los días previos a este campeonato y pese a ser el gran favorito le condenaron al más triste de los olvidos y ni siquiera hablaron de la celebración de esa prueba. Esos mismos que le negaron la retransmisión de todo un campeonato del mundo siendo el mejor colocado en las apuestas para ganarlo, aunque claro, es comprensible, el campeonato era en Vancouver y dada la diferencia horaria con España, el evento se celebraba en la madrugada española del domingo al lunes, horario de máxima audiencia como todos sabemos, por lo cual era imposible encontrar un hueco para programar esa retransmisión.
En otros países Gomez Noya e Iván Raña serían ídolos, aquí son dos desconocidos a los que los automovilistas seguro que ponen a parir si se los cruzan por la carretera en bicicleta. Y a pesar de todo ellos siguen ahí, compitiendo y ganando para este desagradecido país. Desde este humilde rincón os doy las gracias por ello y permitidme confesaros una cosa, para mí (y para algunos pocos más) sí que sois ídolos.