jueves, 26 de abril de 2012

Yo copago, tu repagas y ellos viven a cuerpo de rey

Malos tiempos, pero no para la lírica como decía la canción (de Golpes Bajos para más concreción). Por desgracia los malos tiempos lo son para una inmensa mayoría de personas en este país nuestro. Y esto hay que asumirlo tal y como es, y hay que asumir que tocan vacas flacas y que hay que apretarse el cinturón. Y en mi opinión esta asunción está hecha desde hace tiempo por la mayoría de la gente. Y está claro también que para intentar salir o para intentar paliar a lo sumo esta situación difícil, existen diferentes caminos, diferentes estrategias, diferentes opciones, y cada cual es libre de pensar cual es la mejor de ellas, y como tal, el partido que gobierne puede elegir unas u otras, según su libre albedrío y su indiscutible legitimación, dada por las urnas, para aplicar las soluciones que mejores frutos puedan dar en su opinión. Ahora bien, el meollo de la cuestión al que me quiero referir es que una vez elegida la opción, lo que no vale es justificarla con sandeces, lo que es denunciable es que se defienda dicha opción con argumentos totalmente falsos y lo que es vergonzoso es que nos quieran tomar por tontos.
Si se quiere recaudar más dinero a costa de la sanidad, pues adelante, es una opción, que yo y otros muchos no compartiremos y no estaremos de acuerdo, pero no deja de ser una opción frente a otra que nosotros elegiríamos. Pero por favor, que no salga una ministra diciendo que lo que se busca es un efecto disuasorio para evitar el excesivo consumo de fármacos de este país. Porque en este caso solo hay dos posibilidades, una, que la ministra sea tonta de baba y no se de cuenta de que por mucho que se aumente el % de dinero a pagar por el enfermo, si el enfermo necesita esa medicación el médico de la seguridad social se la va a seguir recetando, y por lo tanto va a seguir siendo consumida la misma cantidad de fármacos, con la salvedad de la gente que no tenga posibles y entonces no pueda pagar ese % extra y entonces deje de medicarse, con lo cual efectivamente bajará el consumo de fármacos, pero subirá la ocupación de los cementerios. Y dos, que la ministra sepa todo esto, pero nos considere tontos de baba a los demás y se crea que así nos la cuela sin enterarnos. Creo que cualquiera de las dos opciones es bastante penosa y lamentable. 
Mientras tanto leo con atención en la prensa que los sueldos a los expresidentes del estado se va a rebajar este año y van a pasar de cobrar 79mil euros a unos 74mil más o menos. Quizás esperan que todos respiremos aliviados y aplaudamos con las orejas esta reducción y que digamos, "¡qué políticos más cojonudos tenemos en este país que se aprietan el cinturón como todo hijo de vecino!". Pues bien, yo aplaudiría pero con un par de piedras de tonelada y media en las orejas de esos políticos de tres al cuarto, porque me parece una auténtica vergüenza que esos expresidentes cobren esas cantidades a la vez que mantienen una actividad privada remunerada, habitualmente como consejeros de "no se que leches" en la empresa "la vaca que ríe"  y por supuesto cobrando un pastón por ello. Que cobren como expresidentes me parece bien, pero que sea incompatible con cualquier otra actividad privada por favor.