martes, 28 de mayo de 2013

Wert que te quiero Wert

De camino al trabajo, como cada mañana, pongo la radio para estar al tanto de la actualidad. Hoy no escucho los titulares habituales de noticias, toca entrevista. Nada más y nada menos que al señor ministro de educación, cultura y deporte. Esa es su voz, la que estoy escuchando decir que no se ha plegado a los deseos de la Conferencia Episcopal en su nueva y recién aprobada ley de educación, que simplemente ha escuchado las peticiones de dicha Conferencia, como ha escuchado a cualquiera que se le ha acercado durante la elaboración de la citada ley. Sonrío. Río. Y finalmente me carcajeo. No me hace falta tener imagen para saber que el señor ministro no se ha puesto ni medio colorado de vergüenza mientras decía esto. No tiene. 
Señor ministro, nadie duda que usted ha escuchado a todos los que se le han acercado, pero tampoco dudamos de que sólo ha escuchado a alguno de ellos. Y se da la casualidad (esto de la casualidad a veces tiene muy mala sombra), de que a la Conferencia Episcopal sí que la ha escuchado, puesto que ha introducido en la ley algunas de sus peticiones, mientras que a otros muchos no les ha hecho ni puñetero caso, empezando por el Consejo de Estado, que le ha hecho múltiples e importantes recomendaciones, que deben a estas horas estar dando vueltas por la red de alcantarillas, tras ser arrojadas por usted, o por cualquiera de sus lacayos a la taza del inodoro.
También merece comentario esa manía suya de sembrar de exámenes, reválidas o como quieran llamarlas, el camino de nuestros estudiantes, ya desde muy temprana edad. ¿Acaso no es suficiente la evaluación continua que curso tras curso mediante los correspondientes exámenes de cada asignatura, hacen los profesores, como para añadir otros exámenes a mayores sobre las mismas materias? ¿Qué mensaje le estamos mandando a esas nuevas generaciones, cuando les examinamos una y otra vez con reiteración de las mismas cosas? 
Y por último, que en el año 2013 sigamos favoreciendo la educación segregada por el sexo de los alumnos, me parece una auténtica aberración. Que es aún más grande, cuando la Justicia ha fallado en contra y a usted y al gobierno les ha faltado tiempo para modificar la ley si hace falta con tal de seguir permitiendo el concierto de esos centros educativos.
¿Que pretenden ustedes separando a los niños de las niñas a la hora de educarlos?
¿Como pueden hablar de la igualdad entre hombre y mujer, de prevenir la violencia de género etc, si son los primeros en establecer una barrera entre ambos sexos, prácticamente desde la cuna?. 
Llego al trabajo. El señor ministro sigue disertando. Hace rato que no escucho lo que dice, sólo oigo una voz paternalista de cadencia monótona e hipnótica, repitiendo una y otra vez las mismas cosas. Tal cual una homilía.
Afortunadamente  aún con esta ley la asignatura de religión sigue siendo optativa.
Opto por apagar la radio. Me gustan más los valores culturales, sociales y éticos.

jueves, 9 de mayo de 2013

Enhorabuena señor Wert

Estimado señor Wert, no cabe otra que darle la enhorabuena. Hoy, día del Señor 9 de Mayo de 2013 (seguro que a usted le gusta sobremanera esta mención al Señor), ha conseguido usted todo un hito en este país nuestro. Ha logrado poner de acuerdo, a padres, profesores y alumnos desde educación primaria hasta universitaria. Toda una proeza lograr una unidad tan grande en esta nación tan dada a dividirse en facciones que se pelean a muerte unas contra otras. Esta vez en cambio usted ha sabido lograr esa hazaña, todos están en huelga contra su ley de educación que próximamente será aprobada en el parlamento (el rodillo no puede fallar).
Como no podía ser de otra manera, en declaraciones suyas de ayer mismo, decía que dicha ley ha sido elaborada escuchando a todos. Supongo que se refería a todos los que no están hoy en huelga ¿no?. En fin, tampoco es de extrañar que diga esas cosas, porque el "miente que algo queda" es su forma habitual de actuar (y no solo suya por desgracia).
Resumiendo, hoy es un día histórico en la educación española. Por primera vez en la historia se ponen en huelga al mismo tiempo profesores y alumnos con el apoyo de las asociaciones de padres. Su ley (que es una absoluta mierda, que lo sepa) lo ha conseguido. Ya puede pavonearse de ello señor ministro. Que lo disfrute.