martes, 6 de octubre de 2015

Los valores del deporte. Otra vez !!!

Después de seis meses de silencio (vaya como vuela el tiempo), retomo el blog con una colaboración que me envía un gran amigo. Mil gracias Suso por la aportación.
Aquí os la dejo.

Recientemente, la selección española de fútbol disputó dos partidos de clasificación para la próxima Eurocopa con pocos días de separación entre ambos. Entre un partido y otro, algún jugador decidió correrse una juerga. Dicen que había más, pero sólo trascendió el nombre de uno en concreto, conocido ya por hechos similares en anteriores ocasiones. Actitud nada profesional. 

        A este jugador en concreto se le pita y abuchea durante los encuentros que disputa con la selección y parece ser que la razón que se esgrime, desde algunas publicaciones y foros, es de tipo político porque resulta que este jugador es catalán. Yo, perdonadme si me equívoco, creo que la política en este país todavía no es de interés general como si lo es el fútbol y sus pormenores. Por lo tanto para mí las razones tienen que ver más con la conducta y el modo de proceder de esta persona que con el hecho de que haya nacido en una comunidad concreta.

        El motivo principal de mi cabreo es que a medida que voy leyendo artículos en diferentes publicaciones, de alguna manera "justifican" su comportamiento. Los hay que también reconocen que quizás se equivoque en las formas pero que por favor no se le pite, que pongamos de nuestra parte para que las aguas vuelvan a su cauce y que así pueda centrarse el chico en jugar al fútbol.

        Uno de estos artículos es de Amalio Moratalla. Escribe una columna de opinión en el diario Marca , y tengo que decir que es de los que le da más caña a este jugador y reconoce que se equívoca en ocasiones. Sin embargo, mi elección no viene dada por este tipo de artículos sino por uno que escribe ensalzando la figura de Pau Gasol tras la tremenda y antológica exhibición ante Francia en las semifinales del Europeo de baloncesto, torneo que días más tarde se adjudicaría nuestra selección.

        El artículo en cuestión lleva por título:"Las Formas y el Fondo". El caso es que éste tendría que ser válido para ambos deportistas pero a uno le pierden las "formas y el fondo", razones por las que es pitado, acción que es la única forma de expresión que las personas corrientes, que no pueden dar ruedas de prensa para justificar su comportamiento con un: "yo soy así y no voy a cambiar", tenemos para hacerle entender que de algún modo se está equivocando. Perdón, pero a mi ese motivo no me vale, y a él tendría que caersele la cara de vergüenza. Una muestra más de su mala conducta, de no pararse a pensar las cosas antes de decirlas y de su total falta de respeto para con los demás. La Libertad de Expresión, tan manida en los últimos tiempos, no vale para justificarlo todo, y menos cuando con ella haces daño al que tienes al lado. Donde acaba tu libertad comienza la del otro, y si con mis acciones coarto de alguna manera la de la persona que tengo a mi lado, mejor pararme a pensar cómo podría hacer para que esto no fuera así. Principio básico de la Convivencia.

        Mi hijo, que tiene 9 años, se expresa a veces con la sinceridad del que suelta las cosas sin pensarlas, acción por otro lado propia de su edad. En ocasiones tiene razón y en otras no. Pero lo que siempre intentamos hacerle ver es que el problema no está en lo que se dice, sino en el cómo se dice. A veces le pierden las formas. A este jugador casi siempre. Y no tiene 9 años. 

        Mi hijo, me ha salido sin yo pretenderlo del Madrid (yo también lo soy pero no he tenido nada que ver en ello, lo prometo). A pesar de ello, intento hacerle comprender que ser del Madrid, no trae implicado querer que el Barcelona pierda siempre. Todo lo contrario. Si juega la final de la Champions contra la Juve, vamos con el Barsa. Aunque al final duela que tengan un título más y se nos acerquen en el número de copas. Eso si, no nos ponemos la camiseta pero intentamos disfrutar del buen espectáculo. A veces discuto con él porque le cuesta entender ésto, pero claro, tiene 9 años. Creo sinceramente que en el fondo, este jugador también está equivocado.

        Para "justificar" la manera de proceder de este chico esgrimen motivos tales como que es sincero, coherente y que su compromiso con la selección es total. Me vais a permitir que discrepe porque no puedo, y sobre todo no quiero, ver las cosas del mismo modo. Sincero, quizás. Coherente, no. Y Compromiso ninguno. Alguien piensa que el compromiso de Pau Gasol en las semifinales del Europeo ante Francia se reducía a meter 40 puntos, coger 11 rebotes y poner tres tapones. Si es así perfecto. Pero eso es lo que hacen y el compromiso va más allá, abarca también lo que eres y el cómo te manejas en ciertas circunstancias. La dimensión de un deportista trasciende siempre del plano deportivo. Compromiso es hacer honor a lo que se espera de ti en el plano individual dentro del campo y como figura pública fuera de él. Es hacer honor al privilegio y responsabilidad que supone pertenecer a un colectivo de elegidos sobre el que recaen las ilusiones de cientos y miles de personas para las cuales hemos de ser ejemplo y espejo en el que mirarse. El Compromiso se da antes, durante y después de los partidos, no se acaba nunca. Empieza con uno mismo, sigue con tus compañeros, con los rivales, los árbitros, el público que nos aclama y que también nos pita...uff, dura tarea la verdad. ¿Comprensible que no siempre se esté a la altura?. Por supuesto. Equivocarse tantas veces...comprensible no. 

        Allá por el año 2010, tras proclamarse la selección española de fútbol campeona del mundo en Sudáfrica, se consideró que este grupo de personas eran merecedoras del premio Príncipe de Asturias de los Deportes. En el fallo del jurado se recoge que:

               "...los  jugadores y técnicos han dado ejemplo de ansias de superación, espíritu de equipo, sencillez y compromiso con los valores del deporte. Los éxitos futbolísticos han logrado en esta ocasión la máxima trascendencia popular, social y deportiva, tanto en España como fuera de ella..."

        Vicente del Bosque, en su discurso de recogida del premio, menciona entre otras cosas:

          "...somos, por tanto, beneficiarios de un estatus, de unos privilegios y de unas responsabilidades que no pueden ignorarse. Abanderamos y articulamos un fenómeno universal que nos anima a ser mejores cada día..."

               "...la selección que hoy recibe este premio es depositaria de unos valores que van más allá de los éxitos puntuales y su materialidad...esos valores tienen carácter imperecedero y perfil determinante. Son el esfuerzo, el sacrificio, el talento, la disciplina, la solidaridad y la modestia. Los jugadores que han obtenido el Mundial han sido leales a dichos principios y a los de la deportividad y el honor...el grupo al que represento reune todas las virtudes que un entrenador ha deseado siempre, la humildad de un grupo de futbolistas que han hecho de la modestia un arma tan poderosa como su mismo y arrebatador juego..."

        Visto lo visto, está claro que esta persona no representa para nada todos esos valores y principios, no entiende la dimensión pública y social que desempeña alguien de su posición. Debiera hacer honor a todo ello y ser un ejemplo para todos aquellos que se ven reflejados en él. Siempre he dicho que cuando la faceta humana de un deportista trasciende del plano deportivo, es en ese preciso momento cuando me engancha totalmente. No llega con ser un campeón en la cancha, hay que serlo también fuera de ella. Los entrenadores, maestros, profesores...a lo máximo que podemos aspirar con nuestros alumnos es a ser justos en el trato con ellos, no podemos ser condescendientes cuando algo está mal y debieran arrepentirse y pedir perdón por ello, saliendo en su defensa y mandando quizás un mensaje equivocado de que aquí no ha pasado nada.

        Moratalla habla de respeto, pero éste hay que ganárselo, hay que hacerse merecedor de él. Y tiene que ser mutuo, en ambas direcciones.

        La rivalidad mal entendida no conduce a nada. La rivalidad tiene que servir para hacernos mejores. El fútbol en este caso, es un deporte al que por encima de ganar o perder, sobre todo se juega.

        Hace tiempo, con motivo de la consecución del tercer campeonato mundial por parte de un gran deportista gallego que estos días está también en boca de todos porque ha sumado un mundial más a la ya larga lista de títulos conseguidos, escribía una entrada que lleva por título: "LA VERDADERA  BELLEZA DEL DEPORTE" . Os animo a que la leáis porque creo firmemente que el modo de ver y sentir el deporte, la manera en como transmite su pasión y como vive su trabajo Javier Gómez Noya, son el camino a seguir para fomentar y hacer crecer en los más pequeños una serie de valores y principios, que con el tiempo, serán los cimientos sobre los cuales forjarán su vida.

¡¡¡Ya sabéis, haced deporte!!!

miércoles, 22 de abril de 2015

C42. La carrera.

Última semana antes de la carrera. Tenemos tres entrenamientos previos, pero son lo de menos, poca distancia y poco ritmo, el objetivo es activar un poco las piernas y estirar. Las piernas se notan descansadas en los entrenamientos, parece que la descarga está funcionando, buena señal. Empiezan a notarse los nervios, en cuanto te descuidas la cabeza está pensando en la carrera. Toca cuidar un poco la alimentación los últimos días, así que sobredosis de pasta y arroz, y agua para hidratarse. 

Se acerca el gran día. El sábado toca ir a por el dorsal y allá que nos vamos Adolfo y yo con los peques para la exporunning, hay que hacerles vivir el deporte ya desde pequeños. Organización perfecta, recogemos la bolsa del corredor (aunque la camiseta xxl es de traca, para variar no me sirve, pequeña, pero bueno ya estoy acostumbrado). Nos damos una vuelta por los stands y nos paramos un poco a escuchar una conferencia muy interesante de una de las liebres de la carrera, pero no podemos quedarnos más que cinco minutos, los peques allí parados se aburren y no paran quietos, así que nos vamos para casa.

Noche antes de la carrera, comienza el ritual. Repaso de la indumentaria: camiseta, pantalón, calcetines, medias de compresión, gorra, reloj, dorsal (lo coloco ya con los imperdibles en la camiseta), zapatillas, gel, camiseta y sudadera para la llegada, chandal y chubasquero para antes de la salida y mochila. Todo queda preparado en el salón para el día siguiente. Cena y a dormir. No tan temprano como lo planeado pero bueno, con los nervios seguro que no voy a dormir demasiado. 
El despertador está programado para las 6am, pero a las 5:30 estoy despierto como una lechuza y opto por levantarme. Un poco de sofá para ir despertando el organismo. Desayuno fuerte, mucha bebida isotónica y a vestirse y a sentarse otro rato. Se acerca la hora en que hemos quedado las 7am. Visita obligada al baño y todo listo para partir (el baño es sagrado, no hay nada peor que sufrir un apretón intestinal en medio de una carrera o entrenamiento). 
Salimos los tres en el coche comentando las nubes que se ven en el cielo en este fresco amanecer. No llueve de momento, aunque amenaza. No hay demasiado tráfico, y el que hay no son otra cosa que compañeros de fatigas que van llegando a la ciudad. Aparcamos y nos dirigimos caminando para la salida, se respira ambiente de carrera, conos por la calzada, vallas, voluntarios, y corredores que vienen por doquier. Vamos con toda la calma del mundo al guardarropa, dejamos allí las cosas y nos vamos a calentar un poco, muy poco, apenas unos trotecillos suaves para entrar en calor, son las ocho y diez de la mañana con un cielo totalmente encapotado ya y hace fresco. Estiramientos. El obelisco es ya un auténtico hervidero de gente, corredores y acompañantes, incluso muchos de los que luego harán el 10k están ya aquí para ver la salida de la maratón. Caras conocidas, saludos a unos y a otros, gente deseándose suerte. Buscamos los cajones de salida, nos ponemos en el nuestro y a esperar el pistoletazo. Ahí estamos juntos mil y pico locos. Todos sabemos lo que nos ha costado llegar a esa línea de salida y todos sabemos, o intuimos en el caso de los debutantes como nosotros, lo que nos va a costar cruzar la línea de meta. Eso nos hermana, hace que se respire un ambiente único. Hay quien dice que esto es parte de lo que engancha al running y a las carreras. No se si es cierto, lo único que se es que por mucho que intento explicarlo con palabras, es difícil de transmitir, son cosas que hay que sentirlas para entenderlas del todo.
Ya no queda nada para el inicio. Últimos ánimos. Nos recordamos entre nosotros tres que hace un año estábamos al otro lado de la pancarta, a un lado de la calle, prestos a aplaudir a los valientes que partían para la maratón. Entonces nos quedábamos con el 10k, pero empezamos a bromear con el reto de hacer la 42k. Parece mentira, doce meses después aquí estamos. Listos para salir los tres juntos en la mítica distancia.
Buscamos con la vista la liebre de las 4h. Nuestra estrategia es tan simple como pegarnos a ella y que nos lleve a la meta. No se ve el globo. Pero un momento, ahí viene, con la camiseta de liebre de las cuatro horas, pero sin globo. Nos acercamos. Preguntamos. Se le ha escapado hace un momento antes de llegar a la salida. Nos quedamos a su lado. Más de uno va a pasarlo mal buscando la liebre sin ver el dichoso globo.
Pum. Pistoletazo. Aplausos. Esto empieza. Pasamos el arco de salida. Crono en marcha, el público se agolpa a ambos lados de la calzada aplaudiendo. Un gusto. Comenzamos el trote siguiendo a la liebre. Allá vamos.
Poco a poco el barullo inicial se va despejando y cada cual va tomando su ritmo. Empezamos un poco por encima del objetivo para calentar, nos va diciendo la liebre, a 5:44 los dos primeros kilómetros, luego el circuito es favorable y aunque hay una parte de ligera subida, se compensa con otra larga de bajada. Nos ponemos a ritmo de 5:32/5:35. El circuito se presta a ello y la liebre nos dice que mejor ir así acumulando segundos sobre el objetivo, que la segunda parte es más dura por las subidas. Perfecto, él es quien sabe, nosotros a aprender. Las  piernas van fenomenal, los km van pasando, hay muchos puntos de animación a lo largo del recorrido, con grupos dando conciertos, grupos de zumba, de capoeira ... Todo el mundo va descansado, hay quien conversa de vez en cuando, el caso es entretenerse un poco, soltar tensión. En determinados sitios del recorrido se agolpa bastante público, en otros nadie. En uno de ellos me llaman y me animan. Melina, una runner que está lesionada y no puede hacer hoy ni el 10k, pero ahí está a pie de calle animando. Se agradece un montón. Saludo. Vamos por el km8 y casi ni hemos terminado de calentar las piernas.  El ritmo sigue constante en torno a 5:32. Continuamos para adelante y me encuentro a Nacho, un conocido del CAS (Club Atletismo Sada), va acompañando a otros del equipo y no está como para completar la carrera, seguramente hará hasta el km23/24, pero ahí está ayudando. Hoy por ti, mañana por mi. Manual del running, del deporte, de la vida.
Acumulamos adelanto un kilómetro tras otro, y pasamos la media maratón en 1:58:30, es decir, con minuto y medio de ventaja sobre el tiempo teórico de dos horas. Las piernas van fenomenal. Los tres seguimos juntos. Como anécdota decir que tanto a Adolfo como a mí se nos ha desatado un cordón de la zapatilla, y hemos tenido que parar a atarlo. Bebemos en todos los avituallamientos, la liebre nos lo recuerda constantemente. Aunque no tengáis sed. Hay que hidratarse. Yo también como un poco de plátano en cada uno de ellos. Llevo un gel pero mi intención es no tomarlo. De hecho, al poco rato, uno del grupo pregunta si a alguien le sobra un gel. No voy a tomar el mío, así que se lo paso.
Estamos a punto de abandonar la primera parte del circuito. Un claxon, motos, corredores de atrás avisándonos para que nos tiremos a la zona derecha de la calzada. Van a doblarnos los primeros clasificados. Aquí vienen. Adiós. Qué máquinas. Eso es correr. A su lado parecemos caracoles.
Enfilamos hacia la zona del paseo marítimo de Riazor, es el kilómetro 23 y llevamos casi 2 minutos de adelanto sobre el tiempo objetivo. La liebre nos anima y nos recuerda que hasta el km30 no empieza lo serio, y alrededor del km35 conoceremos la maratón. Seguimos implacables en torno a 5:32. Empieza la primera subida por la zona del estado y en dirección al Millenium, regulamos y ralentizamos el ritmo, pero en la cuesta abajo recuperamos sin problemas. 
Carlos se encuentra muy bien dice y ha decidido tirar para adelante buscando mejor marca que las 4 horas. Seguro que lo consigue, a nuestro lado siempre va sobrado. Adolfo empieza a sufrir un poco. En el km26 decide aflojar para no ir forzando. Lo veo un poco detrás en uno de los giros de 180º, me hace una señal de que va bien. Le animo. Yo me noto bien, así que no me desengancho del grupeto de la liebre.
Seguimos por el paseo de la playa. En esta zona hay mucho público. Aplauden, animan, gritan los nombres de los conocidos. Carne de gallina. Correr así es otra cosa. Otra voz que grita mi nombre. Pablo, otro amigo runner que después de terminar la 10k (como un volador seguro), se ha quedado a animarnos. Le saludo. Sigo yendo bien. Se empina el asfalto, empieza la subida a la zona de la torre de Hércules, es la parte más dura. La liebre nos manda aflojar, vamos a regular que recuperamos luego. Subimos hasta la rotonda de la torre y enfilamos la bajada, ahí es fácil dejarse llevar y subir el ritmo. Recuperamos velocidad. Seguimos a poco más de 5:30. Vamos muy bien, vamos muy bien nos grita la liebre cada poco, cabeza, calma, nos dice, seguimos así.
A la izquierda oigo mi nombre de nuevo. Miro. La familia y los amigos. Mis peques animando. Saludo. Subidón. Mi ángel de la guarda femenino singular. ¿Cómo vas?. Bien, voy bien "grito con gestos". Después de tantas carreras con verte la cara y el gesto que haces ya saben de sobra como estás.
Seguimos a ritmo, empezamos la segunda y última vuelta a la zona del paseo marítimo. De aquí a la gloria. De nuevo la zona del estado, pica un poco para arriba, hemos pasado ya el km31. Empiezo a encontrarme forzado. Aguanto el ritmo, pero noto que empieza a no ser el mío, que ya no voy cómodo de piernas. Dudo. No se si lo de las piernas será pasajero. Puede que sea normal en una maratón. Todo el mundo dice que las piernas van a doler y hay que seguir. Miro el reloj. El ritmo sigue sin aflojar en 5:34. Me parece que la liebre no va a regular. Pensaba que en el paseo iría por encima del tiempo medio objetivo de 5:40 porque teníamos colchón de sobra, pero va a ser que no. El grupo ha quedado en nada. Somos una docena si llega. Dudo. Aún no es el km32. No se si será mejor ir solo regulando, o tratar de aguantar así a ver si recupero, y de quedarme que sea más adelante, más cerca del final. Sigo dudando. Estamos terminando la subida a la zona del Millenium. Me cuesta un poco seguirles, pero viene la bajada, y ahí las piernas van mejor. Sigo con ellos. 
Pasamos el km35. De nuevo la zona atestada de gente. Se acerca el km36. Me quedo. Noto las piernas duras como piedras en la parte posterior. Los isquios parecen ahora estar hechos de cemento. Veo a Pablo de nuevo que me anima. Voy mal le digo con un gesto. Sigo adelante. Hay que lucharlo. Mi nombre gritado desde la derecha a lo lejos, al otro lado de la calzada. Unos amigos y sus niñas que me animan. Qué ilusión. Saludo. Otra inyección de moral. Vamos para adelante. Continúo sin aflojar demasiado pero bajando ritmo. El grupo se me sigue escapando por delante, pero eso ya no me importa, se que no voy a cogerles. De nuevo mi nombre por la izquierda esta vez. Los amigos de antes. Mis peques. Mi chica. Se desgañitan animando. Ella, vuelve a preguntarme. Supongo que ya me ha visto la cara. Mal, respondo. Sigo adelante, hay que seguir. Paso por el km36. Las piernas van duras, pero voy aguantando. A la derecha otro grito de ánimo con mi nombre. Litho otro runner habitual en todas las carreras. Vamos que ya está me dice. Muevo la cabeza, le digo que voy en picado. Me dice que siga, que ánimo.
Empieza la subida a la rotonda de la torre, la última. Aprieto dientes. Llego al km37. Sigue picando para arriba. A la izquierda Jaime, un compañero de trabajo, me anima. Estoy muerto le digo. Sigo dando zancadas, pero las piernas no me aguantan. Pinchazo en los isquios. Calambre, joder. Tengo que parar. Estiro, camino, estiro otro poco, camino. Vuelvo a correr, aún me queda un buen trecho de subida. Cada paso es un martillo en las piernas. Cada paso parece que va a venir un nuevo pinchazo. Sigo subiendo despacio. Otro calambre. Paro, relajo el músculo. Camino un trecho. La pierna parece mejorar. Ya estoy casi en la rotonda. Vamos, me digo. Arranco de nuevo. Termino la subida, giro la rotonda y empiezo la bajada. Paso el km38 y sigo adelante buscando ya el avituallamiento del km39. Mierda, otro calambre. De nuevo a caminar. Jaime ha cruzado hasta la mediana. Me pregunta como estoy. Jodido, pero sólo es un calambre. Me anima. Sigo adelante medio corriendo hasta el avituallamiento del km39. Calma. Me pongo a estirar. Me tomo dos vasos de isotónica y un trozo de plátano. Agua. Estiro un poco más. Sigo para adelante caminando. Me animo a arrancar de nuevo. Poco a poco, despacio. Ya es bajada, los isquios molestan menos, la cosa mejora. No fuerzo nada, pero da igual, esta vez es el cuádriceps derecho el que se me agarrota. Joder, ni caminar puedo. Me paro. Viene una voluntaria rauda a preguntarme, (cada vez que me he parado a aparecido al momento algún voluntario a preguntar si estoy bien, si necesito algo, si puedo continuar. Que gozada. Da gusto como se preocupan. Me apunto en la cabeza que eso tengo que destacarlo en la encuesta de la carrera: los voluntarios más que sobresaliente).
Estoy bien, sólo calambres, estiro y estoy para seguir gracias, le contesto. Me apoyo en una farola y a estirar el puñetero cuádriceps. Por detrás aparece Adolfo, viene con cara de ir mal. Claro que estoy yo como para hablar de ir mal. Me mira, preguntando sin palabras. Tira, tira le grito. Tengo calambres. Tira que yo voy a mi ritmo. Sigo estirando y le veo seguir adelante. Relajo la pierna. Camino. Parece estar mejor. Vamos allá. Arranco de nuevo a correr. Cada vez me cuesta más. La rodilla, el abductor. Cada arrancada aparece un nuevo dolor. Repaso los viejos, los isquios van mejor, al menos no amagan calambres, el cuádriceps parece aguantar, lo noto dolorido pero me permite correr. Al resto que le den, mientras pueda seguir corriendo no hay problema. 
Llego casi al final de la bajada de la torre. Aparece Lihto de nuevo. Inconfundible con su pañuelo en la cabeza. Se pone a mi lado, me anima. Ya lo tienes charli ya lo tienes. Calambres le digo, y voy muerto. No importa, ya lo tienes, sigue así me dice mientras corre unos veinte metros a mi lado animándome. Qué grande. Una palmada, se para y lo dejo atrás. Sonrío y para adelante. Si alguna vez corréis una maratón sabréis lo que significan los ánimos en esos momentos. Cada palabra de aliento, cada aplauso son metros extra que recorres sacando fuerzas sin saber de donde. Me lo habían contado. Lo había leído. Pero no hay nada como experimentarlo en las propias carnes. Increíble.
Llego a la salida de este segundo circuito y giro a la izquierda, el km41 está al caer. Voy fundido. Aparte de los dolores y los agarrotamientos musculares ya voy tocado del todo. Pero el cartel del km41 se que está ahí, lo paso. Ya no me preocupa ir tan mal. Se que voy a llegar, aunque sea andando pero seguro que llego como sea.
Continúo la recta hasta la zona de la salida. Ahí están los arcos desde donde partimos hace unas cuatro horas. Paso por ellos a mi ritmo, o sea, como puedo. El speaker incansable sigue animando la carrera. Como me pregunte no voy a poder ni contestarle. Giro para embocar la calle Real, la peatonal por la que este año llegaremos a la plaza de Maria Pita donde está la meta. Que pasada, mucha gente en la entrada de la calle. Un grupo a la izquierda se pone a saltar, a aplaudir y a gritarme. Mis amigos, mis peques y mi chica de nuevo. Esta vez sonrío de lado a lado, les saludo. Choco las manos. No hace falta decir nada. Ya se que llego. Ellos también. Tiro por la peatonal, vallada por ambos lados y con gente animando y aplaudiendo. El eco de la calle hace que resuenen aún más los ánimos de los espectadores. Empiezan a agolparse las sensaciones. Llego al final de la calle, km42. La entrada a la plaza está ahí mismo. Gentío impresionante. Aplausos atronadores. Las piernas ya casi no me responden, me duele todo. Aprieto los dientes. Último esfuerzo. Paso el km42, entro en la plaza. Me llaman desde la derecha, mi compañero Carlos, su mujer y sus peques animándome, él ya ha terminado. Levanto el puño y le sonrío. Yo también lo tengo. 
La recta final. Las últimas zancadas. Paso bajo el arco de llegada, bajo el reloj inmisericorde: 4 horas 7 minutos y pico. No he bajado de 4h, pero aquí estoy. He llegado. Meta. Las voluntarias me ponen la medalla de finisher. Paso a la zona de llegada y me tomo una botella de isotónica de un trago. Adolfo está ahí sentado en una silla, recuperando. Hemos terminado los tres. Me agacho a estirar los isquios que vuelven a revelarse. Cuando me levanto estoy sonriendo. 
Hoy, tres días después, sigo sonriendo. He conseguido terminar. En la siguiente bajaré de las 4 horas. Porque estoy seguro que habrá siguiente.

jueves, 16 de abril de 2015

C42. A alguien le debemos dar las gracias.

Se acerca el final del camino. Del largo camino que nos ha traído hasta aquí, a pocos días de la carrera. Hace meses que empezamos los entrenamientos, pero aún más meses desde que nos planteamos la idea de hacer la carrera. Ahora cada uno de nosotros sabe lo que supone preparar una distancia como la maratón. El esfuerzo no sólo ya de superar cada día de entrenamiento, sino incluso de buscar esos días en cada semana, porque no siempre es fácil compaginar las obligaciones con los entrenamientos, que al fin y al cabo en nuestro caso no son otra cosa que tiempo de ocio, (no nos ganamos la vida con eso obviamente, muy mal nos iría de tener que hacerlo jajaja). Cada cual es un mundo y en cada mundo uno tiene sus tareas, sus obligaciones, sus responsabilidades, sus horarios, y lo que es más importante, su entorno. Cualquier cosa que te afecte a ti, inevitablemente en mayor o menor medida va a afectar a tu entorno. Y por mucho empeño que pongamos en evitarlo, salir cuatro días a la semana a entrenar, durante meses, va a afectar en algo a tu entorno. 

Aunque salgas a entrenar de noche, con los niños ya bañados y la cena en el plato ... alguien tiene que acostarlos. 
Aunque salgas a entrenar los sábados y los domingos a las ocho de la mañana cuando todos duermen, a la vuelta están los niños desayunando ... alguien tiene que levantarlos ... alguien tiene que preparar el desayuno. 
Aunque sólo haya seis o siete tiradas largas, te van a llevar cerca de 3 horas cada una ... alguien tiene que atender a los niños ese tiempo.
Por eso, cuando tu aceptas el reto de preparar una carrera de este estilo, estás también hipotecando en parte a otras personas ... porque por mucho que quieras, siempre habrá alguna cosa por mínima que sea que vas a tener que dejar de hacer para poder entrenar ... alguien va a tener que hacerla en tu lugar.

Como se suele decir, lo que por sabido se calla, por callado se olvida. Y yo no quiero que esto caiga en el olvido ... alguien no lo merece.

Cada uno tiene su alguien. El  mío es femenino y singular y desde aquí le doy las GRACIAS por hacerme más fáciles todos estos meses, por no poner nunca una mala cara cuando tenía que irme para entrenar y por animarme durante todo este tiempo.
GRACIAS por venir conmigo todo el camino hasta la línea de salida. 
El domingo te encontraré en la línea de META para dártelas de nuevo.

PD: dedicado a todas las alguien de los corredores.

lunes, 13 de abril de 2015

C42 - Semana 14 ... se acerca

Tras tantas semanas de duro trabajo por fin llega el periodo de descarga. Las dos ultimas semanas en que se afloja el volumen de entrenamiento para llegar a la carrera lo más descansado posible y en las mejores condiciones. Un alivio el ver la planificación de la semana, 12km,10km,10km y 15km para completar una veintena menos de kilómetros que la semana anterior. Eso sí, los cambios de ritmo son más bruscos y marcados en esta semana. Si normalmente los días que había cambios de ritmo, nos marcaba en 5'30" el ritmo más rápido, esta semana hay un día de 5'20" y otro día incluso de rodar 5km a 5'10". Pero bueno, tampoco es demasiado problema, y con tal de reducir la distancia total del entrenamiento bienvenidos sean estos "acelerones". Y ya puestos en harina la verdad que nos ha venido bien el cambio de chip, esos días de ir a ritmos más altos cambian la rutina de las salidas. Incluso el día más rápido se nos ha ido la mano y hemos bajado de 5' en algunos kilómetros. El domingo, la última tirada medio larga, de 15km esta vez y a ritmo de carrera, en torno a 5'40"/5'45". Se nota la descarga, hemos terminado la sesión con las piernas sin inmutarse, así que parece que el entrenamiento se ha asimilado bien. 
Sólo resta una semana, la carrera se vislumbra ya en el horizonte, aunque hace días que la tenemos ya en la cabeza. Planificar horarios de levantarse, de desayunar, hora de partir de casa en el coche para llegar con tiempo a la zona de salida etc. Todo eso hemos empezado a hablarlo en los últimos entrenos. El pequeño ritual de todas las carreras. Es una forma más de vivir la carrera, la afición, la competición, el running, una forma más de disfrutarlo, planificando las cosas con tiempo y detalle. Pero esta vez, todo multiplicado por cien. Esta vez vamos a por la pieza más grande de todas. La distancia más mítica del atletismo. Aquí no sirven las improvisaciones. Para llegar a la meta hay que prepararse, y merecerlo el día de la prueba (porque sabemos que va a costar llegar, sabemos que hay que sufrirlo). Nosotros ya hemos cumplido la primera parte, nos hemos preparado. Ahora nos queda conseguirlo.
Queda una semana más, muy suave de entrenamientos, pero muy fuerte de sensaciones. Los nervios están ahí, son innegables. Pero eso es parte del juego hay que soportarlos y disfrutarlos. 
Nos quedan sólo unos días para el primer logro: estar en la línea de salida. 
La carrera será otra historia, y la contaré con el mayor detalle que pueda.
Ya estamos ahí !!!

jueves, 9 de abril de 2015

C42 - Semana 13

Y por fin llegamos a la última semana dura del plan de entrenamiento. Las distancias marcadas para cada día son de 12km, 13km, 13km y 30km. Es la última tirada larga que hemos de afrontar según el plan previsto. Y para añadir más dificultad, coincide con la Semana Santa, con lo cual hay periodo vacacional, y sucede lo previsible, que es que cada cual tiene su agenda de actividades y no vamos a coincidir en ninguno de los entrenamientos. Así que nada, toca mentalizarse para ir en solitario. Las tres primeras sesiones sin problemas, ya el cuerpo tiene asimilada la distancia y es totalmente rutinario el hacerlo. La cuarta da mas respeto, después de sufrir bastante la semana pasada para completar los 32km la duda está en cómo responderá el cuerpo, con el añadido de que por las ya comentadas vacaciones de Semana Santa, me encuentro en Gijón, y el circuito va a ser completamente nuevo, y eso muchas veces no se sabe si es mejor o si es peor. Resumiendo, que el sábado por la mañana, tempranito, tempranito, a las ocho de la mañana pongo los pies en la acera y empiezo el circuito, previamente diseñado con la inestimable ayuda de un amigo (Quintas), que me aconsejó una ruta uniendo dos sendas que hay por los alrededores de Gijón y la zona de las playas de San Lorenzo y Poniente. Un circuito precioso la verdad sea dicha, con mucha variedad de paisaje, y lo que es un poco peor, de terreno, asfalto, tierra, zonas con muchas curvas y recurvas cerradas, aceras en la zona del paseo marítimo etc. Finalmente, el circuito completo tiene casi 30km, así que perfecto, sólo hay que añadir una pasada de más a la zona de la playa de Poniente para completar el entrenamiento, en 2h55, tiempo ligeramente mejor del que había estipulado, y la verdad con buenas sensaciones, ha costado completar la tirada, (siempre cuesta hacer estas tiradas tan largas) pero mucho menos que la semana pasada donde los últimos 4 kilómetros fueron una agonía, así que buen sabor de boca y una inyección de moral el terminar así la última salida larga del plan de entrenamiento. Para completar el buen día, a mitad de recorrido me ha sucedido una de esas casualidades increíbles que a veces se dan. Yendo por la zona del parque de Viesques, zona en la cual hay varios senderos posibles aunque al final todos llevan a las mismas salidas/entradas del parque, he tomado uno de ellos, y a la mitad más o menos del mismo, me he dado de bruces con un amigo mío, don Ignacio Millán, (Nacho para los amigos, o al menos para mí :) que me ha reconocido, yo iba a mis cosas y la verdad que no me fijé ni con quien me cruzaba), estaba terminando su entrenamiento para la media maratón de Gijón, así que me fui con él en su recorrido para hacer juntos esos últimos 15 minutos que le quedaban. Pocas veces al año estoy por Gijón, menos veces aún salgo a correr, y menos aún por esa zona, ya que queda en el extremo opuesto de Gijón a donde vivo cuando estoy allí, y justo nos encontramos en el mismo sendero. Brutal.
Y así ha ido la semana, mis dos compañeros de penurias también han completado sin problemas sus entrenamientos semanales por lo que he podido saber, y aunque les ha costado acabar la tirada larga, la han superado sin mayores contratiempos.
Y ahora pues, como se suele decir, está todo el pescado vendido. Nos quedan dos semanas ya, pero de descarga de volúmen de entrenamiento, para llegar al día D en perfectas condiciones. Dos semanas para el impacto señoras y señores. Seguro que los nervios empiezan a aparecer en breve !!!

lunes, 30 de marzo de 2015

C42 Semanas 11-12 (VigBay)

De nuevo me ha pillado el toro, así que vamos a resumir dos semanas completas en una sola entrada del blog. 
La semana 11 fue perfecta, ya se preveía, tocaba semana de descarga general, ya que a finales de ella, el domingo 22 teníamos marcado un test de media maratón, y para ello nos fuimos a correr una de las pruebas de esta distancia más multitudinarias, la Vigo-Bayona, 5.500 participantes en la línea de salida, casi nada. Hasta llegar allí, la semana no tuvo ninguna historia, salidas de 10, 8 y 6km, así que poco más que estirar y calentar las piernas. El objetivo era llegar bien a la carrera y rodar a un ritmo de 5'20" por km, con lo cual había que completar la prueba en 1h52'. Tuvimos una gran suerte con el tiempo e hizo un día magnífico, luciendo el sol pero sin apretar en exceso la temperatura, aunque como buenos norteños, si nos dicen de cambiar el sol por unas pocas nubes, aceptamos a ojos cerrados. Al final son muchos kilómetros y el sol aunque no apriete en demasía el calor, se acaba notando. La carrera pues como siempre, un enorme enjambre de corredores en la salida que luego se van adueñando por la serpenteante carretera desde Vigo hasta la meta en Bayona. Con esta cantidad de participantes siempre se corre rodeado por todos lados, lo cual a veces es bueno y a veces malo, bueno porque nunca hay soledad, siempre tienes con quien ir a tu ritmo, y malo porque hay tramos en que se acumula tanta gente que es dificil adelantar, hay que zigzaguear, y eso molesta, sobre todo si se produce incluso en el kilómetro 16, ya muy muy lejos de la salida. Y bueno, salimos los tres juntos a nuestro ritmo, nos pusimos a distancia visual del globo que marcaba 1h50', incluso estuvimos pensando si tratar de seguirlo o quedarnos en nuestro tiempo objetivo, y al final con el gentío que había y en un avituallamiento, pues nos separamos un poco y cada cual fue a su bola. Carlos se lanzó a por el globo de marras y como siempre va sobrado a nuestro ritmo pues no sólo lo pilló sino que lo dejó atrás y terminó en 1h47. Yo me mantuve en el ritmo objetivo sin forzar, pensando en no cargar las piernas para las siguientes dos semanas duras de entrenamiento y terminé clavando el tiempo de 1h52'. Adolfo acusó el sol, y terminó en 1h54', eso sí, venía con un billete de 5 euros que se encontró por el camino y que no dudó en recoger ;-)
Carrera completada, semana terminada, objetivo cumplido.
La semana 12 se presentaba dura, nuevamente volvíamos a cargarnos de km tras la semana de la carrera. Las salidas eran de 10, 12, 13km y el colofón la tirada más larga de toda la preparación, 32km. Las piernas los primeros días no se resintieron de la VigBay, buena señal, aún recordábamos cuando hicimos la media maratón de Coruña, que apretamos más de lo debido, y la semana siguiente fue un continuo dolor de piernas en los entrenamientos, así que esta vez muy contentos de haber controlado ese tema. En mi caso, debido a mi agenda, tuve que salir los tres días consecutivos, martes, miércoles y jueves, lo cual no me gustaba demasiado por el poco descanso, pero sorprendentemente el tercer día consecutivo estaba muy bien de piernas, así que lo hice sin problemas. Quedaba tan solo la tirada larga, y además en mi caso iba a tener que hacerla en solitario porque me iba el fin de semana para La Bañeza. Lo peor es que por allí no controlo circuitos y además como tengo por norma inquebrantable no correr por carreteras, pues me conformé con dar vueltas por un circuito con sendero y carril bici que hay allí y que tiene unos 4km de longitud en cada vuelta. Lo malo es que hay sube y bajas, un par de puentes que cruzar sobre el río etc. Pero quejarse no sirve, así que el sábado madrugué y a por la tirada. Y costó, vaya si costó, me costó bastante más que la de 30km de hacía quince días. De hecho los últimos 3-4km no pude ir al ritmo marcado de 5'50", las piernas me dolían horrores, y decidi que lo mejor era acabar como pudiera, así que subí a los 6'00" y logré terminar los 32km muy fastidiado de piernas, en 3h11'. Además todo el rato hizo un tremendo sol, que si bien no calentaba demasiado porque era muy temprano, si que molestaba bastante a los que como yo preferimos las nubes. Sensaciones encontradas, por un lado fastidiado por no poder cumplir los ritmos del plan, pero por otro contento porque a pesar de todo logré completar la distancia. Luego revisando los tiempos después de la ducha me animé un poco más, con los ritmos del plan, el tiempo total que teníamos que marcar era de 3h10', así que aunque no lo cumplí, la desviación era bastante menor de lo que pensaba, seguramente porque los kilómetros iniciales los hice más rápido de lo marcado.
Por su parte, mis compañeros de preparación, se fueron el domingo juntos a hacer la supertirada, Adolfo había pasado mala noche y estaba medio acatarrado, así que se tuvo que "bajar" del autobús en el km23 (a ver si recupera rápido la salud), y Carlos por su parte completó el resto hasta el final en solitario en el tiempo previsto de 3h10'.
Y con esto se terminó la penúltima semana dura de la preparación, en la cual además llegábamos al entrenamiento más largo de todos, 32km. Hubo que sufrirlo, pero lo conseguimos completar, lo cual nos da fuerza mental para abordar esta última semana de dureza, que termina con la última tirada larga, de 30km. Esperemos que se nos de mejor !!!

martes, 17 de marzo de 2015

C42 Semanas 9-10

Saludos retrasados, esta vez ha sido imposible mantener la periodicidad semanal, así que vamos a comentar las semanas 10 y 11 de entrenamientos (poco más y tenemos que comentar también la 12 jejeje).
Semanas duras de nuevo, se han hecho largas y ha habido de todo, picos muy bajos de ánimo y picos altos.
La semana 9 las sesiones fueron de 11km, 12km, 13km y 28km. Tras la carga de la semana anterior, se notaron las piernas algo más pesadas de lo habitual en los tres primeros entrenamientos. El último de la semana, en el que coincidimos los tres al tiempo, nos hicimos la tirada larga, con dudas al inicio dada la longitud de la misma que nos llevaba por encima ya de los 25km. Respetamos al máximo los ritmos lentos marcados en el plan, para evitar sobrecargas de piernas que a estas alturas es lo último que nos conviene. Se hizo bastante llevadero hasta los últimos km, donde el cansancio apareció de repente y nos costaron los cuatro o cinco últimos un mundo, con las piernas duras, doloridas y pidiendo parar. Ahí es donde se nota lo bueno de ir en compañía, porque una vez uno otra vez otro tirábamos para delante de los demás, hasta conseguir terminar el entrenamiento en 2h54. Bastante cansados muscularmente. Contrariamente a lo que pueda parecer, hay otra cosa que también es fundamental entrenar, la cabeza. Los primeros km el cuerpo va bien, no descansado del todo pero tampoco machacado, y ahí, contrariamente a lo que pudiéramos pensar cuesta también mantener la cabeza, porque llevas 10-11 km, es decir, una hora ya de carrera y sin querer te pones a pensar que aún te quedan otras dos horas y más de la mitad de la distancia por recorrer. Y eso agobia. Y hay que entrenarse para sacarlo de la cabeza. Los kilómetros finales en cambio la cabeza es simplemente lo que mantiene al cuerpo en marcha. Las piernas sufren, duelen, parecen hincharse y querer explotar, empieza a doler alguna rodilla, algún tendón de aquiles, algún dedo. Y la cabeza es la que ha de imponerse y ordenar al cuerpo que siga corriendo, que no se pare.
La semana 10, más de lo mismo, nueva semana de carga y sesiones de 12km, 13km, 13km y 30km. Aquí empezaron los picos de bajón en los primeros días, el cansancio, el salir día tras día, se empezaron a oír los primeros comentarios de "una y no más", "yo no preparo otra maratón ni de coña" etc. La verdad que hubo días que costó ponerse en marcha, porque además las piernas seguían cansadas de la semana anterior. Como colofón, las agendas personales de cada uno no nos coincidían por primera vez en el fin de semana, y por primera vez nos iba a tocar hacer la tirada larga en solitario !!. Miedo. En eso se resume el pensamiento de cómo afrontamos cada uno esa tirada larga. Porque era llegar a la redonda cifra de 30km y sobre todo ir en solitario, cosa que nunca habíamos hecho en las sesiones de más de 20km. Pero siempre hay una primera vez, así que llegó el día y no quedó otra que hacerlo. Y la verdad que aquí vino el pico positivo de la semana porque las sensaciones fueron buenas, mejores de lo esperado. Fueron 3 horas de esfuerzo pero se llevaron bastante bien, yo diría que mejor que la semana pasada. Supongo que el entrenamiento tiene que ir notándose y que una vez que conoces como es llegar al límite de alrededor de las tres horas de carrera pues ya lo asimilas un poco mejor. Resumiendo, seguimos adelante contra viento y marea, y ahora a esperar la siguiente semana que es de descarga y además la terminamos compitiendo en la media maratón Vigo-Bayona. Un test perfecto de cada al último mes de preparación.
Veremos que tal nos sale !!!


viernes, 6 de marzo de 2015

Objetivo C42. Semana 8

Estamos cansados. Nos ha costado mucho esta semana, a mí más que al resto por cierto. Hemos ido encontrándonos pesados de piernas durante la semana, incluso en los días de menos distancia. Esta semana los kilometrajes eran de 10, 12, 12 y 24. Por primera vez teníamos que superar la distancia de una media maratón en un entrenamiento y eso ya se presuponía duro, pero a la hora de la verdad resultó más de lo que pensábamos. Debido a mi agenda semanal tuve que hacer el tercer entrenamiento el sábado por la mañana, mis compañeros lo hicieron el viernes a la tarde, con lo cual tuve menos descanso de cara a la tirada larga de 24km, y si encima a eso le sumamos que ya me costó lo suyo hacer ese entrenamiento del sábado de 12km, pues el resultado es el obvio, el domingo me tocó sufrir bastante para terminar los 24km, eso sí los terminé, sobre todo gracias a ir acompañado, si voy solo no se si hubiera terminado. Suponemos que se tienen que ir notando las semanas y que es normal el cansancio, aunque también nos tememos que sea un poco culpa nuestra. Como comenté la semana pasada, la media maratón, aún sin forzar la hicimos sobre 15 segundos por kilómetro más rápido del ritmo marcado en el plan. Y eso también nos pasa en alguno de los entrenamientos, que vamos cómodos y acabamos a ritmos sensiblemente más altos de los marcados. Y esto en el momento no se nota, pero cuando tienes que salir al otro día y al otro y luego el domingo meterte ya las palizas de las tiradas largas pues la musculatura seguramente se resienta y detrás el resto del cuerpo en general. Pero bueno, es parte del proceso de aprendizaje el cometer estos errores, sobre todo cuando es la primera vez que afrontamos prepararnos para una carrera tan larga. Para la semana que viene vamos a respetar escrupulosamente los tiempos marcados, a ver si así lo llevamos mejor !!

miércoles, 25 de febrero de 2015

Objetivo C42. Semana 7. Media Maratón de Coruña

Nos acercamos al ecuador de la preparación. Toca semana de descarga, 10, 6, 4km, y el domingo competición, Media Maratón de Coruña, la C21 como se conoce a la carrera. Se agradece una semana suave de entrenamientos después de las anteriores. El domingo las piernas van a estar descansadas de sobra para la carrera, aunque el objetivo no es disputarla al máximo posible, sino usarla como entrenamiento. Tenemos marcado el hacer la media maratón a un ritmo medio de 5'40" más o menos. Sin embargo es complicado, la semana ha sido suave, el cuerpo descansado, y como siempre sucede, en las carreras parece que los demás te empujan a ir a más ritmo. Por ello, a pesar que desde el principio la idea es ir lentos y poco a poco subir el ritmo, no lo logramos del todo y cada vez que miramos el reloj tenemos que frenarnos para no ir demasiado rápido. No es que no podamos hacerlo, capacidad tenemos para ir bastante más fuerte. El problema es el castigo muscular que eso implica. Tenemos que tener en mente que la semana que viene hay que volver a salir otros cuatro días y que es una semana de carga donde la tirada larga supera la longitud de una media maratón. Si forzamos en la carrera, los entrenamientos de la semana nos sobrecargarán, y eso es peligroso porque entraríamos ya en la posibilidad de lesiones por acumulación de esfuerzo. Y eso es precisamente lo que queremos evitar. Así y todo, frenándonos bastante y yendo a un ritmo absolutamente cómodo, terminamos la carrera en 1h56', lo cual nos da una media de 5'30" por kilómetro. Buen test para el momento de preparación en que estamos. La carrera nos ha resultado muy entretenida y distendida. No es lo mismo ir al límite de lo que puedes dar, que poner una marcheta sencilla de mantener, y poder ir charlando durante toda la prueba. Una nueva y buena experiencia. Vamos por el buen camino, esperemos que en las siguientes semanas de preparación podamos mantenerlo.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Objetivo C42. Semana 6

Una semana más de kilómetros en las piernas. El menú de esta en concreto han sido 10, 10, 12 y 20 kilómetros. Aunque para poder cuadrar nuestras agendas hemos cambiado el orden y la tirada larga esta vez la hicimos en tercer lugar, concretamente el viernes y por la noche. No el domingo a la mañana que es lo habitual. Así pudimos ir los tres juntos en la tirada larga que siempre se agradece mucho. Era la primera sobre los 20 kilómetros y la verdad que estuvo bien la cosa, se van notando los entrenamientos y la completamos sin demasiados problemas, en una 1h59', es decir en la media planificada, y eso que el recorrido tenía algún sube y baja mayor de lo normal. A mi me costaron particularmente los últimos tres kilómetros, las piernas se quejaban, aunque considero que es normal, ya que esta semana el tiovivo de mi puzzle de entrenamientos hizo que tuviera que hacer tres días seguidos, miércoles, jueves y el mencionado viernes con la tirada larga encima, así que lo raro habría sido que no sintiese las piernas cargadas al final. De momento los ritmos que marca el plan los cumplimos sin ningún problema, es más, tenemos que frenarnos muchas veces, pero preferimos eso a pasarnos por arriba, ir demasiado rápido y que luego con la acumulación de días de entrenamiento y kilómetros tengamos alguna sobrecarga o lesión. El tiempo dirá si hacemos bien o no. Para la semana tenemos competición, correremos la media maratón de Coruña, aunque lo haremos sin forzar lo más mínimo, en plan entrenamiento. Calculando el ritmo de la maratón tendríamos que estar en torno a 1h59' de tiempo final, pero dado que la semana va a ser de pocos km en total, creo que apretaremos un poco el ritmo, sin llegar a forzar del todo y la idea es estar en torno a 1h55'. Veremos que pasa.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Objetivo C42. Semana 5

Con un poco de retraso acudimos a la cita semanal para narrar nuestras visicitudes a lo largo de la preparación. Continuamos con las cuatro salidas semanales, que ya no van a cambiar hasta el día de la carrera. Esta semana tocaban sesiones de 10, 8, 10 y 15km. El total semanal sigue aumentando aunque de momento no en exceso. Se va notando poco a poco el trabajo. El ritmo de carrera se pilla antes y no cuesta en exceso mantenerlo durante los 10-12 primeros kilómetros. Supongo que con el incremento paulatino de las distancias en el día de la tirada larga, ese intervalo de comodidad ha de ir aumentando en kilómetros. Lo iremos viendo. Nos ha respetado bastante la lluvia estos días, pero el frío se ha cebado con nosotros a base de bien, pocas veces habré visto, aquí en Coruña, a la gente con sólo los ojos al aire, porque el frío era terrible. Afortunadamente nada que no se pueda solucionar con la ropa adecuada. En mi caso lo imprescindible es la braga para la garganta, que gran invento, desde que la uso, mis catarros se han reducido a meras anécdotas. Seguimos cuadrando como podemos las salidas, pero es a partir de la semana que viene cuando ya empieza lo duro, la primera tirada de 20km, así que habrá que intentar salir en grupo para hacerla. Y aparte, buscar circuitos más largos para en una vuelta cubrir la distancia. Ver veremos.
Lo que si que se está notando es la proximidad de la C21 (que nosotros también vamos a correr como preparación para la maratón). Hay más gente de la habitual entrenando, llueva o haga frío, y eso en épocas donde no hay carrera no sucede, quedamos los cuatro de siempre zapateando el asfalto. En quince días veremos cuantos atletas somos en la línea de salida de la C21 pero a buen seguro que muchos.

jueves, 5 de febrero de 2015

D-e-m-o-c-r-a-c-i-a

Acabo de escuchar en la radio a no se quién, que es no se qué, de no se cual comité electoral del PP. Sinceramente, no prestaba atención excesiva a la entrevista. Hasta que de nuevo este individuo empieza punto por punto a repetir el mismo mantra de siempre: Que ha de gobernar la fuerza más votada en las elecciones. Que los pactos han de hacerse antes de las elecciones. Que si se hacen después son meros apaños de despacho y contravienen el mandato y el deseo que los ciudadanos han mostrado en las urnas. Que los pactos entre perdedores no deben de gobernar porque no es lo que quiere la mayoria de ciudadanos.
Hay que tener la cara muy dura para defender estas cosas. Y hay que ser muy ignorante, para comprar esa teoría a esta gente. El sistema electoral español se basa en la representatividad de los ciudadanos a través de los diputados que se eligen en las urnas. Dependiendo de los % de votos obtenidos en cada zona, se otorgan diputados a los partidos políticos. Por lo tanto, cuando después de unas elecciones hay un partido que no tiene mayoría absoluta, en efecto es el ganador de las elecciones, y el partido que mayor % de respaldo ciudadano ha tenido. Pero mucho cuidado, si otros dos o tres partidos, pactan un programa de gobierno, y sumando sus diputados tienen suficientes para gobernar, eso es ABSOLUTAMENTE legítimo, y EN NINGÚN MODO contraviene el mandato de los ciudadanos, porque si sumamos los representantes de esos partidos, van a ser más que los del partido que tuvo el mejor resultado. 
Que tengamos que estar hablando y explicando estas cosas en el año 2015, habla muy a las claras del lamentable nivel que tenemos en este país, tanto de políticos como de ciudadanos.
En vez de llenarse la boca hablando de pactos y demás, mejor harían en cumplir las promesas electorales que rompen una tras otra sin siquiera ruborizarse.

martes, 3 de febrero de 2015

Objetivo C42. Semana 4

Otra semana más de entrenamientos, otra semana menos para el objetivo. En esta semana hemos iniciado los cuatro días de entrenamiento semanales que ya no vamos a abandonar hasta el día de la maratón. De momento se llevan bien, porque las cargas de kilómetros no son excesivas, en concreto esta semana las salidas fueron de 10, 8, 12 y 12km, para un total de 42km. Como curiosidad, es exactamente un kilómetro más que la semana de mayor volumen que hicimos el año pasado para preparar la media maratón. Las piernas lo van llevando bien y se va notando el entrenamiento. Cuesta menos coger el ritmo y se llevan bien los kilómetros. De la lluvia no hablamos porque es algo asumido. Estamos en Coruña, y aquí llueve. Y si llueve, se pone el chubasquero, un gorrito y a entrenar. No hay más. Casi lo peor es que a más días de entrenamiento, menos días de descanso, con lo cual el hacer el puzzle semanal de qué días puede salir cada uno, para coincidir todos, es un poco más complicado y como resultado pues son más los días que hay que salir en solitario. Esta semana la palma se la ha llevado Adolfo que ha tenido que salir sólo sábado y domingo, o sea los días de mayor distancia. Pero bueno, seguro que otra semana nos toca pringar a otros. Para la que viene ya tenemos la primera tirada medio larga, 15km, así que a ver como van respondiendo las piernas. De momento hay días que hay que frenarse un poco para no ir demasiado rápido, que no es bueno con la cantidad de km que aún nos quedan por delante. Seguiremos informando.

lunes, 26 de enero de 2015

Objetivo C42. Semanas 1 a 3

Lo prometido es deuda, así que aquí estamos para contar el día a día de la preparación para alcanzar nuestro objetivo. He agrupado las tres primeras semanas en un bloque, por la sencilla razón de que ya han pasado, y mi intención es ir contando la experiencia semana a semana. Aparte, son las semanas más suaves del plan, con lo cual tampoco se esperan acontecimientos excepcionales en ellas jejeje. El plan en sí, (lo colgaré algún día aquí para que lo vea quien quiera), lo he sacado de la página web de la maratón de Valencia. Después de mirar bastantes planes, ese se adecuaba bastante a nuestra disponibilidad para sacar días de entrenamiento, y me gustó, así que nos decidimos por ese. Tan solo le hemos hecho algún pequeño ajuste, consistente básicamente en eliminar un día a la semana de entrenamiento ya que el plan marcaba cinco días por semana y nosotros lo hemos dejado en cuatro (en las semanas de más carga). La otra variación es que hemos intercambiado el orden de dos semanas de entrenamiento. El plan marcaba un test sobre 15 km en la primera semana de marzo y dado que la C21, media maratón de Coruña es el 22 de febrero, pues lo que hicimos fue, apuntarnos a la media maratón y usarla como test, pero intercambiando esas dos semanas de entrenamientos. Con lo cual nos quedan tres semanas seguidas de bastante carga de trabajo, en vez de las dos habituales fuertes y la tercera de un poco menos intensidad. Pero bueno, no creo que suponga mayor problema.
Hay que explicar también que el plan de entrenamiento original es más amplio, pues incluye unas cuantas semanas de acondicionamiento general y adaptación a las distancias, para gente que haya corrido poco o muy poco. Como nosotros ya partimos de una base más alta, ya que llevamos casi tres años entrenando asiduamente y corriendo carreras de 10-12km y en el último año varias medias maratones, pues esa parte la damos por hecha y empezamos el plan en su segundo nivel.
En total son 15 semanas de entrenamientos, incluyendo la última semana, la de la C42. Las tres primeras semanas, que acabamos de terminar, son las más sencillas ya que tienen sólo tres entrenamientos por semana y se empieza con distancias pequeñas de 8km, hasta subir, en la semana pasada a hacer tres días de 10, 10 y 12 km. La verdad es que son las distancias habituales en que nos solemos manejar entrenando así que no han supuesto demasiado problema. Si acaso yo lo he llevado un poco peor a nivel muscular ya que la segunda semana me la salté, ya que estuve de vacaciones en la nieve y no salí a correr, aunque bueno, esquiaba a diario, así que las piernas trabajaban. Eso sí, al ser un ejercicio diferente, a la vuelta al asfalto las piernas lo notan y duelen un poquito. 
Pero bueno, ya estamos aclimatados de nuevo: llueve, hace frío, es de noche a las ocho y media de la mañana, es de noche a las ocho de la tarde, o sea, el pan nuestro de cada día a la hora de entrenar en invierno.
Así que de momento todo controlado y sin problema, pensando más que nada en lo que queda por venir, aunque como dicen muchos, es mejor no pensarlo, mirar sólo lo que toca hacer cada día, cumplirlo y punto. 
Yo la verdad que lo único que miro es la agenda y como cuadrar mis quehaceres extra laborales para poder salir cuatro días a la semana, que es lo que toca a partir de ahora. Ah, y tratar de que no se junten más de dos días seguidos de entrenamiento. Ah y por supuesto que el día después de la tirada larga de la semana siempre se descanse ... y ... y ... o sea, un puzzle semanal !!!
Veremos que tal logramos ir encajándolo, cada uno por separado y todos en común, porque la verdad que cuando logramos ir los tres, o aunque sea dos, a entrenar juntos, se hace mucho más llevadero ... ir solo es mucho más pesado.
En fin, a ver como lo logramos. Como decía un poeta en la boca de Joan Manuel Serrat, "... se hace camino al andar ..."

jueves, 22 de enero de 2015

Objetivo C42. El Inicio.

Primera entrada del año en el blog y vamos a empezar con fuerza, removiendo los cimientos del mismo. Voy a tratar de compensar un poco tantos limones, o sea tantas quejas y tantas críticas, y para ello voy a contar otras cosas, (lo cual no quiere decir que los limones no sigan apareciendo por aquí, que nadie se asuste, nunca se irán del todo, vienen de serie conmigo). Y ya puestos, como soy un poco (no, un mucho) vago e inconstante para escribir en el blog, pues toma taza y media, voy a hacer una entrada semanal, al menos durante los próximos tres meses. Será mi segundo gran reto para este año 2015 que acaba de comenzar. El primero y que será precisamente el objeto de esas entradas semanales, es el que figura en el título: C42. La traducción es bastante sencilla, C de Coruña, 42 de 42km. 
En efecto, me he propuesto, mejor dicho, nos hemos propuesto (dos amigos y yo), correr la maratón de Coruña, el 19 de Abril de este año. Otra víctima de esta moda-fiebre que hay ahora por el "running" pueden pensar muchos. Pero en este caso no es cierto, víctima sí, pero no de ahora, ya hice mis pinitos en el "running" hace un montón de años, corriendo entonces varias medias maratones, y después de un largo parón, casi por azar, hace unos tres años retomé, junto con esos dos amigos que mencioné antes, el tema del "running", y desde entonces hemos ido quemando etapas hasta este punto en que nos vamos a plantear el gran reto de completar una maratón. 
Es curioso el fenómeno del "running", espectacular el aumento de participantes en las carreras y alucinante el salir cualquier día a entrenar y cruzarte con más y más gente que lo practica, sobre todo mujeres, que son una verdadera avalancha en los últimos tiempos en este deporte. Qué alegría. Ya era hora. 
Yo desde aquí animo a todo el mundo a probarlo. Si superáis las primeras etapas de adaptación, descubriréis algo nuevo, que no os dejará indiferentes, os lo aseguro, eso sí, aviso, posiblemente os enganchará. 
Quizás esto último es lo más curioso del "running". Vicia. Provoca adicción. Y es difícil explicar el motivo, al menos a mí me resulta complicado. Hay que sentirlo para saber a lo que me refiero. Por ejemplo, si a mí me preguntan si me gusta correr, mi respuesta es: sí, me gusta. Pero si me preguntan si es el deporte que más me gusta, mi respuesta va a ser: no, que va, me gustan más muchísimos otros deportes. Todos los deportes de equipo, los deportes individuales que requieren el uso de una "herramienta": tenis, squash, pádel, tenis de mesa ...
Todos esos me gustan más que correr, porque me gusta el hecho de aprender una técnica, de tener que mejorarla, de tener que pensar, cuando hay una pelota por medio y compañeros y rivales, hay que pensar a quien pasársela, hay que pensar quien puede quitártela, hay que pensar en recuperarla etc ... pensar, pensar, pensar ... 
Cuando corres no hay nada de eso, es dar un paso y otro y otro y otro, al ritmo que puedas, al ritmo que aguantes, no hay nada que pensar, si acaso todo lo contrario, lo mejor es no pensar en lo que estás haciendo, para no agobiarte si te quedan muchos km hasta la meta, o muchos minutos hasta el final de la sesión. Y sin embargo soy "runner", salgo a correr habitualmente, aunque me gusten más otros deportes sigo corriendo. ¿Por qué?. 
El correr tiene algo que no tienen el resto de deportes, el cuerpo te lo pide, en serio, pide su dosis. Como he dicho, me encantan los deportes de equipo, o jugar un partido de pádel o de squash, y si tengo ocasión prefiero eso a salir a correr, pero puedo estar dos meses sin practicar esos deportes y no hay problema. Mi cabeza se acuerda y me gustaría practicarlos, pero nada más. En cambio, dejo de correr un par de semanas y me empiezo a notar raro, mi cuerpo empieza a sentirse extraño, me entran ganas de correr. Lo necesito. Veo un camino, un parque, un paseo, y me apetece ponerme a trotar por él. Lo necesito. Me cruzo con alguien que está entrenando y me entra envidia. 
Y cuando después de ese parón vuelvo a correr, ahhhhh, una sensación de alivio me recorre cuando termino el primer entrenamiento, mi cuerpo se calma, se relaja, se pone todo en su sitio. Es como una pequeña (o gran) adicción. Por eso siempre digo, que el hacer otros deportes me lo pide la cabeza, el "running" me lo pide el cuerpo.
Y en cierta medida el "running" te paga esa dependencia que te crea con ciertas sensaciones que no se consiguen de otra forma. Esto si que es muy difícil de explicar para quien no lo haya experimentado nunca, pero cuando llevas un tiempo siendo corredor habitual, y haces tus salidas semanales a cubrir kilómetros, de vez en cuando, sin patrón alguno, aparecen ciertos días en los que te lanzas a trotar, vas calentando y te vas encontrando bien y de repente sucede que entras en un estado como de euforia, como de plenitud, un estado de bienestar que produce una sensación incomparable, notas como te deslizas sin esfuerzo, como si no tocaras el suelo, encuentras un ritmo de carrera que no te provoca cansancio, sino todo lo contrario, el movimiento de sus piernas, de tus caderas, de tus brazos fluye con continuidad, sin molestias, avanzas y avanzas sin que te cueste, sientes que tu cuerpo está hecho para eso, para correr, y te embarga una sensación de bienestar, de poder, de fuerza, absolutamente diferente. Es increíble. No lo puedo describir o explicar mejor, pero quien corra habitualmente sabrá de lo que hablo.
Volviendo al C42. Tenemos un plan de entrenamientos de 15 semanas. Muchos kilómetros por delante, muchos aguaceros que soportar (el clima norteño es lo que tiene, y entrenar es sagrado, si llueve se pone uno un gorro y ropa adecuada ... y a correr, si hace frío, se abriga uno ... y a correr. No hay otro secreto), muchas sensaciones que descubrir, muchas molestias, muchos dolores que superar. 
Y no se me ha ocurrido mejor cosa que tratar de ir contándolo por aquí, así que semanalmente iré escribiendo como llevamos el plan de entrenamiento y las sensaciones que vamos teniendo. 
Espero que el 20 de Abril los dos objetivos estén cumplidos, escribir cada semana, y llegar a la meta.