martes, 21 de septiembre de 2010

¿Seguro que el problema es sólo la crisis?

Tal vez ustedes no estén muy al tanto del tema que voy a comentar, si viven en Galicia a buen seguro que sí, pero es bastante ilustrativo (creo) de como funcionan las cosas en la sociedad de hoy (por desgracia). Al grano. El tema puede resumirse en que en breve, las dos grandes cajas de Galicia (Caixanova y CaixaGalicia) van a fusionarse en una sola entidad. Como sucede en cualquier fusión de empresas esto provoca una serie de efectos colaterales. Hablando en plata, se van a cerrar montones de sucursales y se va a largar a la calle a montón de trabajadores, en concreto más de mil. Cierto es que se va a hacer a base de prejubilaciones, lo cual es mucho menos doloroso que si fueran despidos sin más, pero habrá a quien le venga bien la prejubilación y a quien le venga mal, y a parte de todo, habrá seguramente traslados de trabajadores, cosa que no suele ser plato de buen gusto para nadie.
Y ustedes dirán, pues oye, cuando hay un proceso de estas dimensiones no hay más remedio que aceptar como mal menor estos efectos colaterales, porque son inevitables, y al final la fusión va a traer unos beneficios mayores que los problemas momentáneos que va a originar y bla bla bla (como no soy político les ahorro a ustedes leer cuatrocientas lineas glorificando los pros y minimizando los contras).
Razón llevan al argumentar estas cosas, pero ¿que me dirán ustedes si les comento un pequeño detalle?, resulta que en este proceso se garantiza por ley (es decir avalado por la mismísima Xunta de Galicia), que los directivos de ambas entidades serán mantenidos en su puesto pase lo que pase, pese a quien pese, contra viento y marea, durante los tres años primeros siguientes a la fusión.
Olé sus "atributos" señores políticos. Los efectos colaterales que los sufran los currantes de a pie, que los trasladen, que los prejubilen, que les cierren sus centros de trabajo, es el peaje a pagar por mejorar. Pero a los señores directivos que cobran un pastizal impresionante, a esos pobrecitos que no les afecte en nada el proceso, a esos hay que garantizarles que durante tres años mínimo van a seguir mamando de la misma ubre. Así tendrán tiempo de buscarse otra vaca de la que nutrirse, o en su defecto, de rellenar bien sus calcetines de billetes por si pasado ese tiempo se van a la calle (tendrán que comprarse para ello unos cuantos pares nuevos, porque los que tienen estarán ya repletos).
Es curioso, resulta que con la fusión de dos entidades en una pues hay que reducir sucursales, oficinas etc. Lógico. Pero el número de directivos no es necesario reducirlo. El colmo de la desfachatez y la desvergüenza.
Nos mentan la crisis una y otra vez, pero al final la crisis siempre le da los guantazos a los mismos. Y cada vez las mismas caras están más moradas de recibir hostias y las mismas otras están más coloradas de levantar más y más bolsas repletas de monedas, y de reírse de los que chupan las hostias claro.

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