viernes, 28 de noviembre de 2014

El tren de la bruja

Jueves por la mañana. 
Como cada día, camino del trabajo, enciendo la radio. Escucho en directo al presidente del gobierno en el congreso de los diputados. Se va a abrir un debate sobre nuevas leyes para frenar, combatir, detener, disminuir ... la corrupción. Durante minutos escucho su palabrería hueca, rimbombante, aburrida, artificiosa. Se podría decir exactamente lo mismo con la cuarta parte de palabras, pero entonces no se camuflaría la flagrante falta de contenido de su discurso. 
Continúo escuchando. El señor presidente comenta los casos de corrupción que han aparecido dentro de su propio partido, gente en la que confiaba, explica,  y que ha resultado no ser lo que parecía. Dice que ya ha pedido perdón por ello. Nada más. ¿Ya está?. ¿Basta con pedir perdón?. Me dan ganas de ir donde el señor presidente y pegarle un balonazo en todos los morros, o dos, o tres ... y luego pedirle perdón. A ver si le bastaba con eso a él.
Aún no se ha enterado que la política no es una religión donde con pedir perdón y rezar cuatro oraciones te puedes ir de rositas. Bueno, no debería serlo al menos, la realidad a día de hoy, por desgracia es otra. Y por eso estamos como estamos. Y tenemos la basura de políticos que tenemos. Porque se lo consentimos.
Luego continúa con sus frases largas, vacías y aburridas de siempre. Meros ejercicios de prosa estilística para aparentar. 
Que van a elaborar medidas contra la corrupción dice. Yo me parto. Que no todos los políticos son corruptos o inmorales, que una mayoría no puede pagar el pato por cuatro impresentables, recalca. Y digo yo, si esa mayoría es tan honorable e intachable, ¿qué miedo tienen, por ejemplo, a que se sepan al dedillo con nombres y apellidos los viajes que los parlamentarios hacen a cargo de las arcas públicas y por motivos de trabajo? Que yo sepa hace unas semanas no tuvieron a bien aprobar esa transparencia para el parlamento. ¿Por qué motivo?. Si no tienen nada que ocultar pues no lo oculten señores, publíquenlo y que se muestre a los cuatro vientos que ustedes están limpios, y que obran con rectitud en el ejercicio de su cargo. Tal vez entonces logren recuperar algo del crédito que han perdido. Demuéstrennos que la mayoría de ustedes son honrados, porque de momento, es tal la cantidad de mierda que se está descubriendo, que nos vemos obligados a pensar que en realidad los que son honrados, honorables e intachables son cuatro gatos ... y no la mayoría.
Pero lo mejor está por venir.
En medio de su sosa e infumable palabrería el señor presidente se crece, parece molestarle que los ciudadanos tengan la percepción de que la mayoría de los políticos son corruptos, se indigna, y entonces viene la amenaza. La amenaza de que si se extiende la sospecha a la mayoría de la clase política entonces sólo quedará espacio para los "salvapatrias de escoba". 
Ahí queda eso. Tiene la corrupción metida en su partido hasta la médula. Su ministra de Sanidad ha dimitido el día anterior en parte por esos motivos, pero el gran peligro para España y para la democracia son los "salvapatrias de escoba". Ni un atisbo de autocrítica, ni un asomo siquiera de revisar el sistema, para evitar la corrupción sistémica, que sin lugar a dudas, es uno de los grandes males de este país. Nada. 
Estamos en la mierda más absoluta. Los índices de paro son insoportables. Las diferencias sociales cada vez más grandes e insalvables. La economía, por mucho que maquillen, sigue sin levantar cabeza. Pero el peligro son los de la escoba, Podemos, hablando en plata. 
El peligro no es para España señor presidente, es para usted y para su partido, y para el señor sonrisas jefe de una oposición deleznable que juega a su mismo juego. El peligro es que se les puede acabar el chollo a todos ustedes y por eso están tan nerviosos.
España era para ustedes una atracción de feria donde su tren daba vueltas y vueltas de la misma forma, y de repente ha aparecido una bruja que ustedes no controlan y trae un escobón que amenaza con barrerles a todos del tren. 
Sólo espero que el escobazo esté a la altura de lo que todos ustedes merecen, y los saque del tren para siempre. 
Sí, Podemos ... y ustedes lo saben ... y por eso tienen tanto miedo.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Diario Irreverente de la Mañana: El viajar es un placer


Como bien decían los payasos de la tele, el viajar es un placer que nos suele suceder ... ay que recuerdos ... en el auto de papá. Los más viejos del lugar recordarán esa canción infantil, que cierto personaje ha puesto muy de moda en los últimos días. Porque este señor, en su particular homenaje a Miliki y compañía, se ha dedicado al placer de viajar, pero en avión, y con la pasta de papá ... Estado. Dada la humildad del presente medio de comunicación, nos van a permitir ustedes (como están? ... biennnnnnnnnn), que utilicemos nombres ficticios para referirnos a estos hechos, para así preservarnos de posibles querellas y otras lindezas con que este tipo de gente suele dar coletazos una vez han sido pescados. Porque aparte de caradura, les sobra el dinero para contratar buenos abogados, cosa que no podemos permitirnos los demás. Y si encima se nos ponen más y más caras tasas judiciales ... gracias señor ex-ministro de Justicia por ese legado suyo, aunque supongo que no tendrá demasiado tiempo libre ya que ese órgano consultivo al que usted ahora pertenece debe de exigir dedicación de 12 horas diarias como mínimo, a tenor de la pasta que pagan.
Decíamos, que este hombre maleta, al que nos referiremos a partir de ahora como señor Lisastop, se entregaba al placer de viajar con tal asiduidad, que en un año y medio acumuló nada más y nada menos que "taitantos" viajecitos aéreos a las islas Ruiseñoras. Eso sí, el señor Lisastop jura y perjura que fueron viajes de trabajo, cosa que sería comprensible si este señor fuese un representante de yogures de sabor de frutas, o un comercial de seguros contra prospecciones petrolíferas ... pero es que este señor tiene un alto cargo político en el partido JOSE. Tan alto que no lo hay más en la comunidad autónoma en la que vive. Si yo viviera en esa comunidad estaría preocupado porque tanto viaje a esas islas significaría que igual este señor estaba preparando su anexión. Pero no se preocupen los residentes de esa comunidad, (esa cuyas las mujeres se la ponen extrema y dura a un grupo de rock oriundo de allá), porque por fortuna no había nada de eso. La explicación como casi siempre es más sencilla y banal. Al señor Lisastop, la que se la ponía extrema y dura era una señorita que residía en dichas islas, y cada quince días este buen hombre, emulando a los Pizarro, Cortés, Núñez de Balboa, Pedro de Valdibia etc, reunía el valor suficiente (el dinero ya lo reuníamos todos para que él lo gastara) para cruzar valerosamente los mares, clavar su lanza y conquistar a la bella indígena.
Ante tales evidencias, el señor Lisastop ha dicho que pagará de su bolsillo lo que sea necesario (pero oiga usted, ¿no dijo que eran todos viajes de trabajo?¿en que quedamos?). Lo cual es entendible hasta cierto punto, porque el muy ladino sabe que no va a haber más viajecitos. Al parecer a la bella indígena la conquista ahora un compañero del JOSE, que viene de ese lugar que no existe y rima con miel. Y que por cierto ya ha dimitido, renunciado y no se que más, admitiendo que los viajecitos para solazarse con la isleña los había cargado a la cuenta del senado. Por lo menos este ha reconocido su caradura y se ha quitado del medio. El señor Lisastop me parece que va a empeñarse en seguir en la poltrona ... ver veremos. 

(continuará)


martes, 28 de octubre de 2014

Porca miseria

Hace tiempo que no escribía por estos pagos. Mi vagancia debe ser una de las pocas cosas que se escapan a esta crisis que lo arrasa todo. Maldita. Siguen en plenitud, la crisis ... y mi vagancia.
Aún así hay coletazos de la actualidad que se atreven a desafiarla, y me agarran del cuello para sentarme delante de la pantalla a teclear unas cuantas líneas. 
Ayer me llegó uno, cuando me enteré de la ya famosa operación púnica. Se me vino una imagen a la mente, así de repente sin más. Una península de tierra en forma de bota que se hunde en el mediterráneo, y una bandera tricolor, roja, blanca y verde. Y tras la imagen me vino el recuerdo de un tiempo nada lejano, cuando en este país nuestro de cada día recibíamos las noticias de lo que acontecía en la tierra de la bota, con sus guerras mafiosas, sus historias de la camorra, y sobre todo la corrupción, que campaba a sus anchas allá hacia donde quiera que se mirase, en niveles que nos parecían absolutamente desproporcionados. 
Que levante la mano el primero que no pensara entonces, que el nivel de Italia era tan absolutamente lamentable e inmoral, que resultaba increíble que en un país se pudiera llegar a tal nivel de deterioro social. 
No veo ninguna mano alzada. Es lo suyo. Todos pensábamos que ese nivel de podredumbre era inalcanzable en España.
PORCA MISERIA, PORCA MISERIA que dirían nuestros vecinos italianos. Lo que aún no sabíamos era que estábamos mucho peor que ellos. Ahora se nos está cayendo la venda de los ojos, y para ver esa bota y esa bandera tricolor, tenemos que mirar muy muy para arriba. Tan bajo hemos caído. Tan bajo seguimos cayendo. ¿Cuándo tocaremos fondo?

PD: tal vez cuando la gente no jalee a los alcaldes que van a la cárcel como héroes. Porque eso sólo significa una cosa, que el pueblo llano es de tan baja catadura moral que toma como modelo a seguir a ladrones, corruptos y delincuentes. Y que ese mismo pueblo, si tuviera el poder, haría lo mismo: llenarse los bolsillos a manos llenas, y los demás ... que se jodan ... les reparto unos eurillos a unos cuantos para tenerlos contentos y que me bailen el agua, y a seguir viviendo a todo trapo. 

Tal vez cuando esto deje de ser así haya lugar para la esperanza. 
Entretanto sigamos chapoteando en la más absoluta mierda.

lunes, 22 de septiembre de 2014

El nivel de los políticos

Se podrían escribir millones de líneas acerca del lamentable y vergonzoso nivel de los políticos y de la prensa que tenemos en este país nuestro. Lo cual indica por cierto el lamentable y vergonzoso nivel que tenemos todos nosotros como sociedad, puesto que los políticos no son más que el reflejo de la sociedad en general, y lo mismo sucede con la prensa. Así que debiéramos hacérnoslo mirar, con urgencia. Pero es que ni siquiera hacen falta tantas líneas. Aquí va un ejemplo palmario: Noticia del sábado 20/09/2014 publicada en La Voz de Galicia, acerca de la Carrera de la Mujer que se iba a celebrar el día siguiente. 


Es increíble tanto sexismo y tanta desfachatez por parte de los organizadores de la prueba y el ayuntamiento que la apoya etc ... 
Ahora entren ustedes en la página de la carrera y sólo hace falta mirar la parte superior de la misma: 


Pues va a ser que Central Lechera Asturiana patrocina/colabora con este circuito de carreras, y DKV, y Oysho ... y Hola. Por lo tanto como patrocinadores/colaboradores que son, cada cual promociona sus productos entre las participantes, como sucede en todas las pruebas del mundo mundial. ¿Los señores del BNG no son capaces de pararse a comprobar esto? Y lo digo porque yo mismo lo hice el viernes. Cuando al abrir la bolsa del corredor de mi pareja vi la revista, me extrañé, y confieso que me pareció muy fuerte. Pero lo primero que hice fue informarme a ver si esa publicación era una de los patrocinadores/colaboradores, cosa que resultó cierta, por lo tanto perfectamente normal que su producto aparezca en al bolsa del corredor. Tema cerrado. Si a los señores del BNG no les da la cabeza para esto, ¿cómo hacen para decidir en cosas mucho más importantes que ésta?. Miedo me da. Y otro tanto se puede decir de los señores de la prensa, que se limitan a poner una noticia que va a crear polémica, sin investigar lo más mínimo los datos que están dando. Y si para esta "tontería" las cosas funcionan así, aterra pensar que es lo que se hace con temas más graves e importantes.

lunes, 25 de agosto de 2014

Pidiendo explicaciones.

Saludos a todos, si es que queda alguien que me lea alguna vez jejeje. Hace seis meses de la última publicación en el blog. Me ha podido la vagancia, lo confieso. El exceso de actividades paralelas en que me embarco tiene su precio y esta vez lo ha pagado el blog. Hasta el día de hoy. 
Sucede que a pesar de estar en la distancia, uno siempre mantiene lazos con el lugar donde nació y creció. Hace unas fechas me llegó el enlace a un artículo del periódico gijonés El Comercio. En él se comentaba que recientemente se había producido el despido de un docente del colegio Corazón de María, por razón de su conducta impropia con los alumnos, que si bien no era constitutiva en ningún momento de delito (esto lo remarcaba cuidadosamente), sí que era contraria al ideario de dicho centro educativo, por lo cual, la dirección del mismo había tomado cartas en el asunto para cesarle en su puesto. Y nada más. Ningún detalle más, ningún dato más ... nada.
Y bien, ahora me gustaría preguntaros a todos los que leéis estas líneas ¿qué pensáis al respecto? ¿cómo se os queda el cuerpo? Tras leer esas razones para despedir a un docente, ¿qué es lo primero que se os viene a la cabeza? ¿qué creéis que es una conducta impropia con los alumnos, pero que no es delito, pero que va contra el ideario de un centro educativo?
Y lo que es peor, ¿a qué viene sacar en prensa esta noticia y de esta forma tan ambigua? ¿por qué razón se calcula tan al detalle esa ambigüedad, para decir que el despido es por causa de conductas inapropiadas con los alumnos, pero que no son constitutivas de delito? No creo que el docente despedido esté muy interesado en salir en la prensa de esta manera, así que sólo queda mirar en una dirección para adivinar el origen de la noticia. 
Y al mirar en esa dirección recuerdo lo que durante tantos años nos inculcaron a mí, a mis hermanos y a mis compañeros en ese mismo colegio: que había que ir con la verdad por delante, que la mentira era un mal pernicioso que lo emponzoñaba todo.
Y por eso mismo no pido, exijo, que a quien le corresponda, exponga con claridad los motivos de ese despido y deje a un lado las medias verdades, los susurros y los rumores. Que ponga las cosas claras encima de la mesa y luego cada palo aguante su vela.
Al fin y al cabo, suyo es el derecho (y nadie se lo va a negar) a despedir a sus empleados en el momento y la forma que crean conveniente, porque suyo es el colegio. Pero nada más. El no detallar las causas del despido y cobijarlo bajo el título de "conducta inapropiada con los alumnos", da lugar a todo tipo de elucubraciones, rumores e insidias. Y eso sí que está en su mano evitarlo. El escarnio público ha de ser para los que cometen algún delito o falta, una vez se compruebe la existencia del mismo. Ustedes con su actitud están sometiendo a ese escarnio a una persona, por el mero hecho de extender dudas, insinuaciones y sospechas sobre su conducta. 
¿Cabe esto el ideario del centro que según ustedes incumple el docente despedido? 

Yo estudié en ese centro muchos años, y otros tantos estuve vinculado al mismo porque aunque no estudiaba en él, si representaba a su equipo de balonmano. Otros tantos años seguí vinculado a través de mis hermanos que también estudiaron y jugaron en los equipos del centro. Conozco desde entonces a ese docente despedido, hace más de 30 años. Porque ese docente fue también antes alumno del centro, jugador de balonmano del centro, entrenador de balonmano del centro y hasta coordinador de deportes del centro. Le conozco en casi todas las facetas que desempeñó en ese colegio, salvo en la de docente, porque por motivos obvios de edad nunca fue mi profesor. Le aprecio desde entonces. Y cada año que pasa aprecio más su enorme labor a lo largo de todos estos años. Porque con los años te vas dando cuenta que todas esas actividades docentes y deportivas que en su momento te ayudaron a formarte, a crecer, a desarrollarte, las llevan a cabo personas que en la mayoría de los casos están haciéndolo de manera altruista y desinteresada, poniendo mucho de su tiempo y de su empeño para que esas actividades salgan adelante en beneficio de esos alumnos, de esos deportistas. Sin pedir nada a cambio. 
Por eso quiero desde aquí dar mi apoyo más sincero e incondicional a mi amigo José Ramón Noval Blanco, porque es de justicia, porque se lo merece y porque puedo decir bien alto y bien claro que en todos estos años he oído millones de cosas sobre él, pero jamás nada que tenga que ver con una conducta inapropiada con algún alumno o algún deportista, más bien todo lo contrario.

Se ha elaborado un manifiesto de apoyo para que todo aquel que quiera pueda firmarlo y mostrarle su apoyo. Aquí os dejo el enlace:


jueves, 20 de marzo de 2014

La violencia de género es mucho más

La noticia de otra mujer muerta a manos de su pareja, actual o anterior, se ha convertido ya, por desgracia, en algo similar al repiqueteo de la lluvia contra los cristales. Es un ruido que está ahí, machacón, repetitivo, interminable ... Y nada más. A fuerza de estar ahí parece que deje de molestar. Nos acostumbramos a él. Lo asumimos. No como algo deseable, pero sí como algo cotidiano y casi inevitable.
Y esto es así aunque no queramos. Admitámoslo, y tal vez podamos empezar a ver las cosas de otra manera, desde otra óptica. Porque uno de los grandes defectos de la sociedad de hoy en día es precisamente ese, el punto de vista único y universal desde el que a menudo se analizan las cosas y que suele conducirnos a casi cualquier sitio, menos a la solución de los problemas.
La desigualdad entre sexos es uno de los problemas más graves que nos aquejan como sociedad. Es cierto que se ha avanzado mucho, pero también es cierto que estamos todavía más cerca del inicio del camino que del final. Y poco ayuda a recorrerlo el que nos centremos únicamente en ese macabro recuento diario de víctimas, en proponer medidas punitivas (que no sobran y por supuesto son necesarias), o medidas cautelares (que tampoco sobran), para prevenir estos comportamientos y hacer desistir a esa escoria, por desgracia humana y masculina, que se cree con la potestad de decidir sobre la vida y la muerte de otro ser humano por el simple hecho de ser del sexo femenino y mantener o haber mantenido una relación afectiva con él.
Seamos sinceros, eso no soluciona nada, es un mero parche, una pequeña tirita que no va a hacer que pare de manar sangre de la herida. El problema todos sabemos muy bien donde está: en el concepto machista que aún impera en la sociedad. En el concepto de que el hombre es superior a la mujer y esta le debe pleitesía y obediencia. En el concepto de que sexualmente el varón es quien domina y la hembra quien debe plegarse a sus deseos. En el concepto de que cuando un hombre y una mujer mantienen una relación, el hombre manda y decide, y la mujer calla y obedece. Y admitámoslo con valentía: aún no hemos sido capaces de erradicar esto de nuestra sociedad, porque tenemos un enorme problema educativo en este sentido.
Ahí está la verdadera raíz de todo, en la educación que les damos (activa y pasivamente) a nuestros hijos. Y digo pasivamente, porque pienso que muchas veces es esa la verdadera clave. Yo puedo inculcar a mis hijos millones y millones de conceptos teóricos sobre las personas, los hombres, las mujeres y la igualdad de sexos, pero si ellos no me ven hacer ni una sola tarea doméstica y en cambio su madre es quien las hace todas ¿qué van a aprender?. Si mis hijos me ven gritarle a su madre, ningunearla, tratarla como un mero objeto, ¿que van a aprender?. Si me ven amenazarla e incluso pegarle ¿que van a aprender? ¿La teoría que les cuento, o lo que ven con sus propios ojos a diario en su casa?
En el tema de la violencia de género, hay un grado de hipocresía en esta sociedad tan grande que es lo que hace que sigamos estancados y no podamos avanzar. Y esta hipocresía se manifiesta en muchos ámbitos y de muchas maneras, pero para mí la más importante de todas tiene un nombre: prostitución.
¿Por qué nos quedamos sólo con los asesinatos? ¿Acaso no es violencia de género la vida que llevan miles de mujeres en este país, obligadas a prostituirse en lamentables locales de alterne, que jalonan con sus neones de la vergüenza las carreteras, los polígonos y las afueras de nuestras ciudades y nuestros pueblos? ¿Por qué no se hace absolutamente nada para erradicar esta lacra? ¿Por qué permitimos que sigan abiertos esos miles de locales inmundos, donde las mujeres, en su mayoría extranjeras introducidas ilegalmente en nuestro país, son obligadas a prostituirse para que se lucren sin límite los dueños de esos antros y los traficantes de mujeres?
¿Por qué no legalizamos la prostitución? Y la mujer que quiera ejercerla que lo haga con todos sus derechos, como una trabajadora más. ¿Que diferencia habría para esos miles y miles de hombres que requieren habitualmente sus servicios para satisfacer sus necesidades sexuales? Tendrían que seguir pagando por sexo, igual que ahora, con lo cual ese no creo que sea el problema. Es otro. El problema es que si damos ese paso, si legalizamos la prostitución, tendríamos en primer lugar que admitir, como sociedad, que existe una necesidad de trabajadoras sexuales (por no repetir la palabra prostituta). Y la parte masculina de dicha sociedad tendría que admitir que hay muchos hombres que demandan esas trabajadoras. Hablando en plata, que hay muchos hombres que pagan por follar. Que necesitan/quieren/tienen que pagar por follar. Admitámoslo, esa demanda existe, esa demanda es real, hay miles de hombres en este país que recurren a las prostitutas para tener sexo. Y reconocer eso es poco menos que un pecado mortal para el orgullo masculino. Sobre todo en este país nuestro, donde nadie va a los puticlubs a follar, sólo a tomar una copa.
Es por culpa de todo ese ejército de puritanos hipócritas que miles de mujeres sufren a diario vejaciones y subsisten en condiciones denigrantes. Mujeres que están privadas de la voluntad para decidir, porque han sido convertidas en esclavas sexuales para el disfrute de cualquiera que se acerque y pague la tarifa establecida. Y eso las convierte, a cambio de unos euros,  en meros objetos sometidos al antojo de quien paga.
Y si no admitimos todo esto y seguimos mirando para otro lado, pasivamente. ¿Qué mensaje estamos dando a nuestros hijos? El mismo desde hace demasiados años. ¿Igualdad? Sí. En teoría. Tras la siguiente curva de la carretera, habrá una casucha llena de neones que nos muestre la cruda realidad.



martes, 18 de febrero de 2014

La infanta, paradigma de los "ignorantes declarados"

¿Es usted vicepresidenta de esta empresa? Sí. ¿Firmaba usted actas y demás documentos de esta empresa? Sí. ¿Cargaba usted gastos particulares a cuenta de esta empresa? Sí. ¿A qué se dedicaba esta empresa? Lo ignoro. ¿Sabe usted ...? Lo ignoro. No sé. No recuerdo. Ni idea.
Así podríamos resumir la declaración ante el juez de la infanta. Y así podríamos resumir las declaraciones de tantos y tantos alcaldes, concejales, políticos, secretarios, cargos de sindicatos, de administraciones, de sociedades generales de autores, de cajas de ahorros, de bancos ...
En este país prima la ignorancia. Nadie sabe nada, nadie recuerda nada, nadie se entera de nada. Aquí todo el mundo ostenta un cargo pero nadie se responsabiliza de nada, nadie atiende a los deberes de ese cargo, nadie es consciente de lo que debería ser consciente en el desempeño de su cargo. Y si hay que firmar un papel, pues se firma. Luego ya declararé que no sabía lo que firmaba, y que en realidad me fiaba de lo que me ponían delante otros ("ignorantes declarados" también, por supuesto). 
Eso sí, para cobrar religiosamente cada mes la nómina adscrita al cargo no hay lagunas de memoria. De eso se acuerdan todos. Y de disfrutar de los cuantiosos ceros a la derecha que a menudo reportan estos cargos.
El primer paso para erradicar esta lacra sería que a toda esta gentuza (porque no tiene otro nombre) desde el momento en que se demuestra que no son capaces de asumir los deberes de su cargo (o sea desde el mismo momento en que ellos declaran su "ignorancia") se la inhabilite automáticamente para ostentar cualquier otro cargo, de por vida. Que se dediquen a otra cosa ya que no cumplen los mínimos requeridos para esta.
El segundo paso sería penar duramente por Ley estos comportamientos "ignorantes". Un cargo tiene derechos y deberes. Los derechos todo el mundo los esgrime desde el minuto uno en que es nombrado para un cargo. Los deberes deberían ser lo mismo. Y el que no los asuma, que cumpla la pena que la Ley imponga, pero que se imponga alguna por favor.
La cuadratura del círculo es obvia, quienes debe legislar en contra de esta prácticas son quienes más se aprovechan de ellas, por lo tanto evitan tirar piedras contra su propio tejado.
Y así nos va.

NOTA: el que haya leído todo el texto podrá constatar que siempre he escrito la palabra ignorancia entrecomillada. Ignorante es aquel que desconoce algo. ¿Alguno de ustedes se cree que esta gentuza tenga mucho desconocimiento?. Sinceramente, mucho si que tienen, pero de morro y caradura, no de desconocimiento.

martes, 14 de enero de 2014

El paseillo a los juzgados

Título nobiliario. Sangre real. Sueldo millonario por ser de la realeza. Posición económica más que desahogada. Llega el angelito del arco y de la flecha y con él un angelote rubio, recio y norteño. Deportista de élite. Impoluto historial. Deslumbrante presencia. Un cuento de hadas que termina en boda. El tiempo quita la careta al angelote y resulta ser un diablillo de mucho cuidado que comete desmanes sin fin, para agrandar los ceros en sus cuentas bancarias. Y resulta que su real esposa está directamente involucrada en esas empresas maritales a través de las cuales se cometen todos esos delitos. Y resulta que a la de los ojos vendados y la balanza en la mano, no le queda otra que llamar a la real esposa para que declare y explique su versión de los hechos.
¿Les suena de algo esta película no?
Tiene muchos bemoles aguantar todo esto, porque que quien de por sí tiene ya dinero para vivir como doscientas vidas sin dar palo al agua, se rebaje a delinquir para amasar aún mayor fortuna, es algo que cabrea enormemente al personal, y con razón.
Pero que encima tengamos que escuchar a un señor MINISTRO DE JUSTICIA, declarar que mejor que esa señora entre en el juzgado por la puerta de atrás, para que no la tenga que ver todo el país entrar en el juzgado, porque pobrecilla ¡¡ que vergüenza va a pasar !!. Eso no tiene bemoles, eso tiene COJONES y COJONES. 
Estimado señor ministro, yo jamás he tenido que pasar por un juzgado a declarar, pero si tuviera que hacerlo, caben dos posibilidades. Que yo fuera inocente, con lo cual, no me importaría para nada entrar por la puerta principal al juzgado, ya que un inocente no tiene nada de lo que avergonzarse. O que fuera culpable, con lo cual, si me diera vergüenza hacer "el paseillo" hasta la puerta principal del juzgado, SERIA MI PUÑETERO PROBLEMA por ser culpable de un delito.
¿No puede aplicarse esto a la real persona a la cual usted se refiere? ¿O es que los que tienen sangre real, o son del gobierno, o son grandes banqueros, o políticos etc, mean por otro sitio diferente al resto de los ciudadanos?

PD: disculpas por las palabras soeces y malsonantes, pero la rabia hay que soltarla por algún lado y a un servidor, el decir tacos le ayuda a ello.