miércoles, 31 de octubre de 2012

A euro por receta oiga.

En Cataluña ya es un hecho. En Madrid va a serlo en poco tiempo. Además del copago sanitario hay que añadir el "euro por receta". Y encima aguantar la desfachatez, la caradura sin límites y la desvergüenza de escuchar a los gobernantes de turno decir que esto no son medidas recaudatorias sino disuasorias. Pero bueno ¿se creen que somos imbéciles? Seguramente sí, acostumbrados a manejarse entre sus votantes, se piensan que todo el monte es orégano. ¿Disuasorio? Cuando yo voy a una farmacia a por un medicamento, con una receta, es porque me la ha prescrito un médico. Si yo voy a la farmacia con quince recetas, es porque me las ha prescrito un médico. Y así hasta el infinito podemos seguir.
Y ahora hasta un niño de cuatro años podría sacar la conclusión inmediata de esto. ¿A quien hay que disuadir? Al mééééééédicooooooooooo (gritan los niños a coro).
Por favor, que hay cosas que son de Perogrullo señores. No voy a ser yo quien ponga la mano en el fuego y defienda que en este país no se vaya la mano y la gente abuse de los medicamentos. Pero dicho esto, el que va sin receta paga íntegro el medicamento, por lo tanto al Estado no le cuesta ni un euro. Y el que va con receta es porque un médico del Estado se la ha dado y firmado. Así que en el caso de que haya demasiadas, hablen ustedes con los médicos y no con los pacientes señores. Que lo único que queremos es curarnos cuando estamos enfermos. Y si los médicos dicen que recetan lo imprescindible entonces métanse su disuasión donde les quepa y digan que quieren exprimirnos un poco más y sacar dinero de debajo de las piedras. Y por supuesto de la manera más injusta posible, porque el mismo euro por receta va a abonar un parado con subsidio de 400 euros, que un ex-directivo de cualquier banco con una indemnización de 5 millones de euros y una pensión vitalicia. Más de lo mismo.

martes, 2 de octubre de 2012

Perplejidad, indignación y tristeza.

A veces uno se encuentra con cosas que producen perplejidad a primera vista, indignación en la segunda, y enorme tristeza en la tercera y posteriores revisiones. Una de estas cosas acaba de producirse en estos días. Una presidenta autonómica de este país, ni corta ni perezosa, ha eliminado de los presupuestos de su comunidad el sueldo de los diputados regionales. Y ha declarado a bombo y platillo que hay que volver a la esencia, y demostrar que los políticos están en política por su vocación de ayudar a los demás, y no para medrar y hacer fortuna. (Confieso que he tenido que escribir esta última frase haciendo varias pausas para reírme a gusto, vamos, lo que vulgarmente se llama descojonarse). Inaudito ¿no? Hasta aquí la perplejidad.
Y se queda tan ancha la susodicha. Vamos a ver, un parlamentario electo, ¿no ha de dedicar su jornada de trabajo a sus labores como tal? porque supongo que regir los destinos de una comunidad autónoma no es algo que se arregla con cinco minutos al día y pista ¿no?. Y entonces, yo me pregunto, ese diputado ¿de qué va a vivir? porque si no tiene sueldo entonces solo cabe una opción, que ese señor tenga sus empresas o sus rentas y pueda vivir de ellas y dedicar todo su tiempo a ser parlamentario. Conclusión, al final todos los parlamentarios serían gente adinerada, con posibles, como se decía antiguamente. ¿Les suena la copla? Sí ¿verdad? la política para los ricos, para los nobles, el resto a recoger algodón por ser negros o a cuidar el ganado o bajar a la mina por ser pobres. Vuelta a la jerarquía de clases del pasado. Hasta aquí la indignación.
Y ahora yo pregunto en voz alta y me pregunto a mí mismo en voz baja, ¿cuántos se han parado a pensar en esto? ¿cuántos se han detenido a ver el fondo de las palabras de esta señora y a dónde nos llevaría su planteamiento?
La única respuesta es que sólo unos pocos, que casi nadie. Y por eso la enorme tristeza.

jueves, 16 de agosto de 2012

Londres 2012. Se terminó lo bueno.

Se acabó. Las llamas del olimpo vuelven a su letargo cuatrienal. Y nosotros a la triste realidad del deporte fuera de las Olimpiadas. Hasta dentro de cuatro años no volveremos a oír hablar de Taekwondo, de Piraguismo o de Lucha. No veremos más regatas de Vela, ni partidos de Waterpolo o Balonmano femenino. Nadie escuchará en este tiempo una final de natación retransmitida en directo por la radio (juro que guardaré por siempre el recuerdo de esa final de los 800m libres que escuché en directo mientras iba en el coche). 
Y estos son los deportes en que hemos obtenido medallas. ¿Qué decir del resto? Como de costumbre, desayunaremos, almorzaremos, merendaremos y cenaremos sólo fútbol. Será mucho más importante el color de la falda de la novia del futbolista de turno, que las seis, siete, ocho horas diarias que se pasan entrenando las chicas de la rítmica, la sincronizada o la gimnasia artística. La gente discutirá hasta la eternidad las decisiones arbitrales de cada domingo, pero nadie se acordará que cada día de la semana, a las seis de la mañana, una tal Mireia Belmonte se tira a la piscina para hacer kilómetros y kilómetros, y luego se va al gimnasio... O que un tal García Bragado se calza sus zapatillas y se pone a marchar durante horas.
Eso sí, llegará Río 2016 y querremos medallas a tutiplén. Y si no las obtenemos será que los deportistas que van allí son malísimos, que no merecen ni ir a unos juegos y que para eso mejor no llevarlos. La ignorancia, ya se sabe, es muy atrevida. De ahí que proliferen, en tiempo de olimpiadas, estas opiniones entre una gran mayoría de los españoles, desconocedores por completo de los más mínimos conceptos básicos del deporte en general y de la competición en particular.
Y es que esta mayoritaria pandilla de bocazas ni siquiera son capaces de darse cuenta de una máxima inexorable: "Para tener medallas hay que trabajarlas a largo plazo".
¿Y qué significa esto? Muchas cosas. Significa que las federaciones de cada disciplina, empezando por las regionales y terminando por las nacionales, deben de funcionar correctamente, y dejar de ser un nido de corruptos chupópteros que se dedican a medrar y a obtener beneficios personales, en vez de a trabajar por el deporte al cual representan. Hay que terminar con las mafias que controlan el 90% de la federaciones deportivas en España.
Significa también que hay que sufragar ese trabajo a largo plazo para las medallas. Hay que establecer unos planes ADO modernos y flexibles, ya que los que tenemos están caducos y ya no dan frutos. 
Y sobre todo hay que hacer que fluya el dinero al deporte de élite, para que se puedan sostener los equipos y las ligas nacionales en toda su potencia ( y evitar la debacle actual, donde cada día desaparece un equipo puntero en algún deporte) y para que los jugadores puedan seguir subiendo su nivel. Y ese dinero obviamente no puede provenir todo del Estado, tiene que venir del sector privado y para ello hay que hacer realidad de una vez por todas la ley de mecenazgo, que promueva que las empresas inviertan en patrocinios deportivos, vía desgravaciones u otras ventajas fiscales.
Y significa por último, que el deporte hay que promocionarlo, para fomentarlo entre los más pequeños, y para ello tenemos la más poderosa herramienta de promoción que existe sobre la faz de la tierra: la televisión. Y más si cabe teniendo una televisión pública en este país. 
Que retransmitan todos los europeos y mundiales de todas las disciplinas olímpicas (y las no olímpicas también, qué narices), para que los niños puedan ver todo tipo de deportes, porque sólo de esa forma podrán soñar con estar ellos un día en el lugar del deportista que ven en la tele y al cual seguramente querrán emular. 
La clave de todo esto reside en algo tan sencillo como pararse a pensar en la razón por la cual alguien practica un deporte, desde aficionados hasta profesionales. La respuesta es la misma en el 99% de los casos: porque le gusta.
Y le gusta porque en algún momento lo probó y le gustó, y entonces empezó a practicarlo. 
¿Y por qué lo probó? Porque alguien se lo enseñó o porque lo vio en algún sitio y le gustó. Y para ver, nada mejor que la televisión.
Por lo tanto, si cercenamos de raíz el que los más pequeños puedan conocer tantos y tantos deportes que existen, estamos acabando con nuestra cantera de deportistas aún antes de que lo sean siquiera ... ¿es que nadie se da cuenta de esto?
Y a quien me venga con la cancioncilla de que retransmitir todos esos eventos cuesta dinero, le diré que por supuesto, pero que me digan exactamente cuanto. Igual nos sorprenderíamos de que el total no es tan alto ni tan inalcanzable. Porque otros programas y otras retransmisiones también cuestan dinero ... y se siguen haciendo.

viernes, 22 de junio de 2012

Política basura: tenemos que acabar con esto.

Sobran las palabras cuando se escucha lo que a continuación os voy a enlazar. Mi más sincero aplauso para este político, el día que en este país nuestro la mayoría de la clase política actúe como este señor, denunciando las prácticas fraudulentas y vergonzosas, empezaremos a levantar cabeza.

Denunciando desde el estrado con pelos y señales.


lunes, 4 de junio de 2012

Público, ¿para quién?

Sábado de tiempo revuelto en la zona costera del cantábrico. Nada no habitual por otra parte, estamos acostumbrados. Como también lo estamos a buscar actividades para salir de casa con los pequeñajos (casi tres y casi cinco años respectivamente). Es mediodía.  Oye mira, que esta semana han abierto por fin el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología. Ah, pues perfecto, nos vamos para allá esta tarde a dar una vuelta con los peques. Miremos a que hora abren por la tarde. Ilusos.
Si queréis ahorraros el pinchar en el enlace, os lo resumo, horario de sábados, domingos y festivos de 11h a 15h,
resto de días, de 10h a 17h. ¿Aberrante? No, lo siguiente.
¿Para qué sirve un museo? Entiendo que para divulgar la cultura que contiene y que se expone precisamente para que el público acceda a ella. ¿Y ese público que días tiene más facilidad para poder acudir a los museos? Entiendo que los días que descanse de su actividad laboral, es decir, la gran mayoría en sábado, domingo o días festivos. 
Quiero suponer que una gran mayoría de personas respondería a estas dos sencillas preguntas tal y como yo lo hago. Por lo tanto, debo concluir que los responsables de este museo pertenecen a la minoría que respondería diferente, o que son tontos de baba, o que simplemente les da igual la gente que acuda a verlo.
Y el horario de un día no festivo ya no quiero ni comentarlo, porque o dejas de trabajar o a ver quién es el que puede acercarse al museo entre las diez de la mañana y las cinco de la tarde. Bueno, es cierto, siempre queda la opción de sustituir la comida de ese día por la visita al museo.
Pero tampoco hace falta irse de museos, simplemente intenten ir ustedes a bañarse a una piscina municipal un domingo por la tarde. Yo conozco unas cuantas que cierran sus puertas. El día semanal del descanso por excelencia de la mayoría de la población, cierran una instalación pública que sólo tiene sentido precisamente para uso y disfrute de la población. Un sinsentido mayúsculo.
Y para los que no les apetece un baño siempre queda la opción de leer un buen libro. Intenten acceder a alguna biblioteca pública un domingo o un sábado por la tarde, a ver si lo consiguen (sin cometer allanamiento por supuesto)
Cuándo se nos meterá en la cabeza, en este país nuestro de cada día, que los servicios públicos son eso precisamente, PÚBLICOS y que por lo tanto han de orientarse en contenido, horario y disponibilidad a que los pueda disfrutar cuanta más gente mejor !!!

EDITO: casualmente acabo de leer esta noticia en la prensa digital:

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/coruna/2012/06/04/muncyt-recibio-fin-semana-1400-visitantes/0003_201206H4C3994.htm

Este horario es bastante mejor que el actual. Pero volvemos a lo mismo. ¿Por qué un museo ha de cerrar un domingo por la tarde?. Yo sigo sin verle el sentido. Que cierre un día laborable, pero no un domingo o un festivo.

jueves, 24 de mayo de 2012

Así nos luce el pelo.

De oca a oca y tiro porque me toca, se suele decir en el archiconocido juego de mesa. Pues bien, en estos últimos días no puedo dejar de pensar que parece estemos inmersos en un gigantesto juego de la oca. Cada noticia que aparece es ir de sinvergüenza a sinvergüenza y así hasta acabar con nuestra paciencia. ¿Cómo si no, se puede calificar el hecho de que descubramos en un órgano de tan alta importancia como el CGPJ,  que su régimen interno no contempla la obligación de detallar los viajes por motivos de trabajo que se cargan a la cuenta de papá Estado?. Debe de ser que esos prohombres son todos tan éticos y tan cívicos, que hay que fiarse al ciento por ciento de su palabra, y si dicen que van doce veces a Marbella, por motivos de trabajo, y de jueves a domingo, es que eso es cierto, y no hacen otra cosa allí que trabajar y trabajar los pobrecitos. Que ya quisieran ellos irse a Valdetroncos de Arriba, allá en medio de las montañas, donde no hay ni agua corriente, pero que su trabajo les reclama en Marbella y en hoteles de cinco estrellas, qué le van a hacer, tienen que sufrir en silencio los rigores de su duro trabajo. 
A renglón seguido tenemos que escuchar que hay que privatizar la sanidad, para que funcione mejor y sea más eficiente. Normal, si lo público se deja que funcione con reglamentos como el del CGPJ, lo extraño es que quede un euro siquiera en las arcas del Estado. Eso sí, es mejor privatizar, para que la tajada la saquen nuestros amiguitos que poseen las empresas que van a recoger esas partidas que se van a privatizar, en lugar de endurecer el control del gasto del dinero público. Por supuesto, esto último no dejaría un euro en los bolsillos de nuestros amiguitos, y entonces ellos no nos harían regalitos a nosotros.
Y para coronar el pastel tenemos unas comunidades autónomas que de repente salen con unos balances de sus cuentas mucho peores de lo que hasta ahora estaban contando, y el señor ministro en vez de exigir responsabilidades, les da una palmadita en la espalda y les felicita por su ejercicio de transparencia sin parangón. ¿Y el resto de comunidades que siempre han mostrado sus números sin engañar a nadie y con ello aguantado carros y carretas de críticas? Sencillo. Que se jodan.



miércoles, 9 de mayo de 2012

Firmar a la española

Ayer en unos de los escasos momentos que dedico a ver la televisión en directo sin que sea una retransmisión deportiva (el resto de tiempo lo dedico a ver series grabadas), tuve la buena fortuna de encontrarme con un interesantísimo reportaje sobre la SGAE. En él se detallaban con todo lujo de detalles los desmanes llevados a cabo por dicha sociedad de autores y se abordaba todo esto después de la investigación policial y la detención de su presidente y del procedimiento judicial que sigue su curso. En una de las partes del programa, los reporteros iban uno por uno entrevistando a diferentes miembros de la directiva de dicha sociedad,conocidísimos artistas todos ellos, como Ramoncin, Mikel Erentxun, Victor Manuel ... y en un alarde de periodismo de altura (algo en vías de extinción, por desgracia, en los tiempos que corren), entregaban a dichas personas un pliego de copias de actas de juntas de la SGAE, en las que figuraban las firmas de toda la junta directiva, por tanto las suyas propias. Dignas de verse repetidas varias veces eran las caras de todos ellos cuando descubrieron, en varias de esas hojas, firmas suyas falsificadas. No daban crédito a lo que veían. Eso sí, pasado el instante de sorpresa llegaba el momento de las justificaciones, y en eso señoras y señores, somos campeones, no del mundo, ¡¡de la galaxia!!
Porque éste de la SGAE es sólo un ejemplo, sólo hay que abrir cualquier periódico o escuchar cualquier informativo para encontrar a alguien que ostente un cargo escudarse en que desconocía lo que firmaba, que no se había leído todo lo que firmaba ... siempre basándose en que confiaba en la labor de otros y bla bla bla. Palabrería barata para confundir al personal, porque, si no sabes del todo lo que estás firmando, ¿para qué firmas? y recíprocamente, si firmas algo a sabiendas de que no entiendes el 100% de lo que firmas, después cuando se demuestra que te la han metido doblada (como vulgarmente se dice), al menos admite tu error por firmar algo sin conocimiento total de lo que firmas y sus consecuencias y por supuesto paga por ello, que para eso es un cargo de responsabilidad el que ocupas y seguro que eso se nota en la remuneración del mismo.
Que seguro que a la hora de cobrar todo el mundo está presto y dispuesto ¿verdad?
Basta ya de botarates que están en los cargos directivos simplemente para figurar y cobrar la pasta sin hacer nada de nada. Basta de fantoches que rellenan puestos y cobran un montón de dinero sólo para dejarse manejar por los dos o tres delincuentes de turno. Tan culpable es el que comete un delito activamente, como aquel que tiene una responsabilidad y no la ejerce, porque es cómplice del primero por su pasividad. A ver si de una puñetera vez en este país nuestro la gente empieza a darse cuenta de esto. Difícil me parece, pero que no sea por no decirlo alto y claro.

jueves, 26 de abril de 2012

Yo copago, tu repagas y ellos viven a cuerpo de rey

Malos tiempos, pero no para la lírica como decía la canción (de Golpes Bajos para más concreción). Por desgracia los malos tiempos lo son para una inmensa mayoría de personas en este país nuestro. Y esto hay que asumirlo tal y como es, y hay que asumir que tocan vacas flacas y que hay que apretarse el cinturón. Y en mi opinión esta asunción está hecha desde hace tiempo por la mayoría de la gente. Y está claro también que para intentar salir o para intentar paliar a lo sumo esta situación difícil, existen diferentes caminos, diferentes estrategias, diferentes opciones, y cada cual es libre de pensar cual es la mejor de ellas, y como tal, el partido que gobierne puede elegir unas u otras, según su libre albedrío y su indiscutible legitimación, dada por las urnas, para aplicar las soluciones que mejores frutos puedan dar en su opinión. Ahora bien, el meollo de la cuestión al que me quiero referir es que una vez elegida la opción, lo que no vale es justificarla con sandeces, lo que es denunciable es que se defienda dicha opción con argumentos totalmente falsos y lo que es vergonzoso es que nos quieran tomar por tontos.
Si se quiere recaudar más dinero a costa de la sanidad, pues adelante, es una opción, que yo y otros muchos no compartiremos y no estaremos de acuerdo, pero no deja de ser una opción frente a otra que nosotros elegiríamos. Pero por favor, que no salga una ministra diciendo que lo que se busca es un efecto disuasorio para evitar el excesivo consumo de fármacos de este país. Porque en este caso solo hay dos posibilidades, una, que la ministra sea tonta de baba y no se de cuenta de que por mucho que se aumente el % de dinero a pagar por el enfermo, si el enfermo necesita esa medicación el médico de la seguridad social se la va a seguir recetando, y por lo tanto va a seguir siendo consumida la misma cantidad de fármacos, con la salvedad de la gente que no tenga posibles y entonces no pueda pagar ese % extra y entonces deje de medicarse, con lo cual efectivamente bajará el consumo de fármacos, pero subirá la ocupación de los cementerios. Y dos, que la ministra sepa todo esto, pero nos considere tontos de baba a los demás y se crea que así nos la cuela sin enterarnos. Creo que cualquiera de las dos opciones es bastante penosa y lamentable. 
Mientras tanto leo con atención en la prensa que los sueldos a los expresidentes del estado se va a rebajar este año y van a pasar de cobrar 79mil euros a unos 74mil más o menos. Quizás esperan que todos respiremos aliviados y aplaudamos con las orejas esta reducción y que digamos, "¡qué políticos más cojonudos tenemos en este país que se aprietan el cinturón como todo hijo de vecino!". Pues bien, yo aplaudiría pero con un par de piedras de tonelada y media en las orejas de esos políticos de tres al cuarto, porque me parece una auténtica vergüenza que esos expresidentes cobren esas cantidades a la vez que mantienen una actividad privada remunerada, habitualmente como consejeros de "no se que leches" en la empresa "la vaca que ríe"  y por supuesto cobrando un pastón por ello. Que cobren como expresidentes me parece bien, pero que sea incompatible con cualquier otra actividad privada por favor.

martes, 28 de febrero de 2012

Europeos SI, pero para todo

Llega un momento en que el hartazgo alcanza cotas tales, que lo único que apetece es coger un bate de beisbol y liarla parda como el protagonista de "Un día de furia". Y descuiden ustedes que el objetivo del bate no iba a ser el mobiliario urbano, ni el utilitario de cualquier pobre infeliz que acertara a estar en el lugar equivocado en el momento equivocado. El objetivo estaría bien delimitado entre la gran lista de cabezas pensantes de nuestra clase política, nuestra clase sindical, banqueros, empresarios y demás impresentables. Se cansa uno de escuchar por activa y por pasiva que si las reformas laborales son necesarias, que hay que equipararnos con Europa, que tenemos que amoldar nuestras normas del entorno laboral a las europeas etc. QUE SI, QUE ESTAMOS DE ACUERDO SEÑORES ... pero oigan una cosa, queremos ser como los europeos PARA TODO. Porque aquí para abaratar el despido, bajar los sueldos y demás enseguida miramos a Europa, pero para ver que los europeos tienen horario de trabajo continuo, que a las cinco de la tarde se van todos a recoger a sus hijos y para casita a conciliar vida laboral y familiar, para ver que la hora de la comida se acorta al máximo pero las empresas suelen disponer de sitios adecuados para que coman sus empleados, para ver como los europeos pueden flexibilizar sus horarios de acuerdo a sus necesidades familiares etc, para ver todo eso los políticos, los empresarios de la CEOE etc, CIERRAN LOS OJOS .....
Estamos hasta las narices señores, por no decir palabras más altisonantes, de que sólo quieran tocarnos el bolsillo, pero no la jornada laboral, de que sólo quieran despedirnos más barato, pero no flexibilizarnos los horarios. Y luego hablan de la productividad española que es de pena, normal señores empresarios de tres al cuarto, porque ustedes en vez de fomentarla hacen todo lo contrario, siguen pensando que el empleado que se pasa en la oficina 10 horas al día trabaja y rinde más que el que está 7, y claro, así nos luce el pelo.
Recíclense de una vez, pandilla de dinosaurios, y sean europeos también ustedes, claro, que seguramente no les interese porque entonces tendrían que irse la mayoría a la calle, por falta de valía para el puesto que ocupan.