lunes, 29 de julio de 2013

Demasiados héroes

Todos tenemos aún fresco en el recuerdo el espantoso accidente ferroviario ocurrido en Santiago de Compostela. Una tragedia, sin duda. Como tantas otras que han sucedido y como tantas otras, esperemos que muy pocas, que sucederán.
Eso sí, por mor de este suceso hemos descubierto de pronto que en esa pequeña aldea de Angrois hay una superpoblación de héroes por metro cuadrado. Hemos constatado de nuevo que los habitantes de Galicia tienen una solidaridad impresionante, fuera de todo rango de medición. Hemos vuelto a darnos cuenta que los Españoles nos unimos como una piña en los momentos difíciles. ¡¡¡ Qué grandes somos !!!
Y nos quedamos tan anchos, vertiendo ríos de tinta para autoenaltecernos, para engordar nuestro ego de gente responsable, solidaria, heroica. Cuántos artículos, declaraciones, proclamas de encendido autobombo patrio se han podido leer y escuchar en estos días.
Yo me río de todas ellas. Suena crudo, pero es así. ¿Nadie se da cuenta de que no tienen ningún sentido? Si el tren llega a estrellarse en Alicante, o en Ciudad Real, o en Tomelloso, ¿acaso no se iba a volcar la gente de igual manera? Es más, si el accidente hubiera tenido lugar en Francia, Italia, Alemania, Islandia etc ... ¿acaso la gente iba a pasar de largo con indiferencia ante los heridos? ¿o también habrían acudido a toda velocidad con todo lo que tuvieran a mano para ayudar?
Nadie se acuerda de la tragedia nuclear reciente en Japón. Cientos de artículos se pudieron leer de la entereza de los japoneses, de la solidaridad de los japoneses, de como encararon con valentía el suceso.
Nadie se acuerda del la famosa ola gigante que asoló el sudeste asiático hace unos años. La solidaridad mundial se volcó con el suceso. Cuántos héroes aparecieron por todos lados.
Nadie se acuerda de las torres gemelas. Nueva York, la zona cero, fue el paradigma de la heroicidad, desde los bomberos y policías, hasta el último transeúnte de la zona.
¿Por qué en cada nueva tragedia tenemos que descubrir nuevos héroes y proclamar esa heroicidad o la solidaridad como seña identitaria de nuestro pueblo?
Sinceramente, actuar como actuaron los vecinos de Angrois me parece lo más normal del mundo, lo que cualquiera hubiera hecho en su lugar. No es una seña de identidad de un pueblo, sino de una especie. La humana.



1 comentario:

  1. Es el quedabien del momento. Estamos tan acostumbrados a mirarnos el culo continuamente y no alcanzar a mirar más que por encima de nuestro hombro, que, cuando en los momentos difíciles, nos olvidamos de nosotros mismos y nos comportamos como deberíamos hacerlo siempre, necesitamos engrandecernos y vitorearnos. Si todos los días tuvieramos la vena solidaria a flor de piel tendríamos hematomas a diario, no sería noticia que un día sangrara hasta vaciarse.

    También son cosas de la humanidad...

    ResponderEliminar