viernes, 3 de octubre de 2008

Apariencia

Iba yo caminando el otro día cuando observé que un par de personas se volvían a echar una mirada de reojo a cuatro individuos que charlaban animadamente en la acera. Ciertamente su aspecto llamaba la atención, sobre todo a esas tempranas horas (serían las ocho y poco de la mañana), pues si no fuera que el día era laborable, bien parecería que estaban de boda: traje impecable perfectamente planchado, corbata firme al cuello, zapatos relucientes y cabellos repeinados. Una vez descartado lo de la boda, el pensamiento subsiguiente de la gente que se giraba disimuladamente para mirarles supongo que sería el de que su ocupación laboral debiera ser importante o cuando menos de alto caché económico a la vista de su imponente presencia. En esto un taxi se paró a su lado y los cuatro entraron un momento en el hall del hotel, y salieron pertrechados con sus portátiles bien enfundados en sus negros maletines. Confieso que no pude reprimir una sonrisa en ese momento, pues podría apostar con grandes probabilidades de ganar, a qué se dedicaban aquellos individuos. Es más, dado que mi ámbito laboral es el mundo de la informática, yo mismo me he visto a menudo en situación similar a la de ellos. Ese pensamiento me borró la sonrisa al instante. Aquellos individuos no eran directivos de alto nivel, ni "brokers" de bolsa, ni altos (ni medios ni bajos) cargos, eran simplemente cuatro "pringados mileuristas" informáticos, obligados por su empresa a vestir de punta en blanco para tener buena presencia en el cliente de turno, al que a buen seguro le cobraría una buena pasta por cada hora de trabajo suya. Y sin embargo, que triste paradoja, la gente se volvía a mirarles por la calle, con lo cual se seguiría engordando ese mito urbano, ese cliché totalmente falso, de que los informáticos ganan mucho dinero y que es una profesión muy bien remunerada. Porque a veces eso es lo más triste y lo que más duele, que estando tan mal pagados como los demás trabajadores la gente nos mire como si fuésemos los reyes del mambo y nadásemos en la opulencia. Por desgracia, nada más lejos de la realidad.

5 comentarios:

  1. que razon tienes... esta claro que este modelo de emresa carnica/ETT no vale. Hay que eliminar al intermediario: a ser autonomo. Otra cosa es que las emresas clientes se bajen de la burra y vean que con autonomos las cosas saldrian bien y mas baratas

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  2. Hombre, eso sería irse al otro extremo, es complicado que si una empresa necesita 8 informáticos se tenga que buscar 8 autónomos, cada uno del perfil requerido .... pero vamos, lo que está claro es que el modelo actual es bastante vergonzoso y explotador

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  3. ...pagandose ellos el traje, por supuesto. ¿Sabeis lo que valen?

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  4. lo que dice el pep no es tan descabellado... incluso en proeycto de tamaño mediano/grande 2/4 informáticos competentes serían capaces de llevarlo a cabo.. y estamos habalndo de tarifas de cientos de miles de euros, por proyectos a 2/4 años

    Lo qu eno es lógico es tu cobrando 1200€ y tu emrpesa 5000€ al mes por ti

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  5. a ver, tambien es cierto que una empresa tiene gente por el medio que desarrolla una labor indirecta y que hay que pagar con lo cual eso encarece lo que cobran por tu hora de programador, para poder pagar a esa gente que directamente no realiza trabajo en el cliente pero si indirectamente (comerciales, jefes de proyecto etc). Lo que ocurre es que los sueldos de esta gente estan tan disparados en comparacion con la gente que desarrolla que claro el sobre coste es bestial y encarecen demasiado al final el precio/hora al cliente en relacion con lo que percibe un desarrollador

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