lunes, 24 de agosto de 2009

609

Intuyo que a muchos de ustedes les sonará el numerito que titula el presente artículo, seguramente lo habrán visto más de una vez en la pantalla de su móvil, y casi estoy por asegurar que a ustedes, como a mí, también les entra una mala leche enorme cada vez que esto sucede. ¿He adivinado?. Habrá no obstante quienes no entiendan a qué viene este odio irracional a dicho número. Pues pasen y vean.
Hace unos días, el 609 apareció de nuevo en mi móvil, como siempre, el primer impulso fue el de cortar la llamada y listo. Pero ante la certeza de que eso no haría más que posponer las cosas, (las llamadas del 609 se repiten y se repiten una y otra vez si no contestas, están ahí siempre al acecho), decidí contestar.
Una "amable" señorita (las comillas descubrirán ustedes luego por qué las pongo), de allende los mares (su acento latinoamericano la delató irremediablemente, aunque por suerte esta vez a diferencia de otras se le entendía perfectamente lo que decía), se identificó y me comunicó que estaban haciendo una encuesta del grado de satisfacción de los clientes de Movistar para con el departamento de atención al cliente. Por si algún despistado no lo sabe el 609 es el número de atención al cliente de Movistar (bueno, uno de ellos, porque al final tienen números de atención para un montón de cosas). Otra encuesta pensé, que coñazo, pero a regañadientes accedí a contestar a unas preguntas. En realidad casi siempre accedo, es cierto que es pesado contestar encuestas, pero al fin y al cabo el encuestador también tiene que ganarse su pan.
Esta vez hubo suerte, la encuesta era casi inexistente, una pregunta acerca de mi grado de satisfacción con Movistar y otra acerca de mis preferencias en el tema de los móviles, tamaño, accesorios etc. Hasta aquí todo normal ¿verdad?. Claro que tras esas dos preguntas, enseguida la señorita "amable" empezó a hablarme de una maravillosa oferta que me ofrecían durante esa semana, que me daban totalmente gratis no se cuantos mil puntos para que pudiera comprar con ellos otro móvil. Tras escucharla pacientemente le dije que no me interesaba, que ya tenía un móvil y no quería cambiarlo. La señorita "amable" me dijo que no tenía que cambiarlo, que era para que tuviera otro móvil mejor, y que el actual podía conservarlo. Esta vez aguanté menos tiempo sin interrumpirla, y lo hice para decirle que con un móvil me bastaba y que no quería ni necesitaba más, que muchas gracias por la oferta. Obviamente entrar a discutirle que todo eso son engaños para enganchar a la gente con contratos de nuevos móviles, con uno o dos años de permanencia obligatoria, sería perder demasiado tiempo para nada.
La señorita "amable" dejó el tema y entonces me preguntó que cuanto pagaba al mes de factura de móvil, y tras recibir mi respuesta enseguida comenzó a venderme las excelencias de otra grandísima oferta existente para que yo pagara menos al mes, contratando no se qué servicio. Aquí ya mi paciencia estaba al límite y la corté rápidamente diciendo que no me interesaba contratar ningún servicio más. La señorita "amable" alzó su voz y me dijo que iba a pagar menos dinero al mes, a lo cual le contesté que no me interesaba. Ella entonces alzó aún más la voz y me preguntó "pero, entonces ¿no le interesa pagar menos factura al mes?". Y yo con mi paciencia ya agotada le contesté textualmente "No. Prefiero seguir pagando más". Y entonces la señorita "amable" me colgó la llamada. Así como lo cuento. Ni despedirse, ni agradecerme la atención prestada ni nada. Comprenderán ahora las comillas de la palabra amable. Encima que uno se arma de paciencia para contestar una encuesta, y hasta para escuchar ofertas que sabe no va a contratar, al final van y le cuelgan de golpe y porrazo, como a un vulgar acosador telefónico, como si fuera yo el que hubiera llamado a dar la murga. Realmente sorprendente.
Y luego Telefónica no quiere tener la imagen patética y lamentable que tiene. Poco hace realmente por cambiarla.

2 comentarios:

  1. Hola Carlos:

    Teléfonica, desde la época que "bigotin" les hacía la cama es de vergüenza. En tu caso, acaso no se te ha ocurrido denunciar esto en la oficina del consumidor? A.l menos para que quede constancia. Pero sí, son un tajo de barriobajeros impresentables. Ni p. caso...

    Abrazos para vos, y besos a los peques... (Tu primita todavía en "papamovil".

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  2. El tema de la oficina del consumidor es el de siempre, uno que no estamos acostumbrados a poner quejas o reclamaciones y dos que hay que sacar tiempo para ir hasta la oficina rellenar los papeles etc...

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